Fisioterapia en Grup Mutuam: promoviendo la autonomía de las personas.
El movimiento es mucho más que una capacidad física: significa autonomía, calidad de vida y bienestar . En las personas mayores o en las que han pasado por un proceso médico importante, la fisioterapia se convierte en una herramienta clave tanto para recuperar la funcionalidad perdida como para preservarla el máximo tiempo posible.
Por eso, los fisioterapeutas son una figura clave en Grupo Mutuam, ya sea en los recursos de atención intermedia o en los centros residenciales. Para profundizar en esta doble vertiente, hablamos con Cristina Oliveras, fisioterapeuta en el Hospital de Atención Intermedia Mutuam Girona , y con Xavi Gaza, fisioterapeuta de la Residencia Rubí , que nos explican cómo la fisioterapia contribuye a impulsar la autonomía de las personas en cada ámbito.
La fisioterapia en la Atención intermedia
La atención intermedia actúa como puente entre el hospital de agudos u otros niveles asistenciales y el entorno habitual de la persona. El objetivo es ayudar a las personas a recuperar la funcionalidad perdida después de un evento como una caída, un accidente, o problema de salud, para que puedan volver a casa con la mayor autonomía y seguridad posibles.
En este proceso, la fisioterapia, junto con la terapia ocupacional, desempeña un papel fundamental, ayudando a recuperar la movilidad, la fuerza y las capacidades previas al ingreso. Ahora bien, el abordaje es siempre individualizado, por lo que los objetivos de recuperación varían en cada paciente, en función de sus necesidades y del potencial de mejora, explica Cristina Oliveras.
En el HAY Mutuam Girona el perfil de pacientes es muy diverso. Por un lado, se encuentra la Unidad de Rehabilitación Neurológica Intensiva , en la que se atienden a personas que han sufrido un ictus o con patologías neurológicas agudas , como lesiones medulares. Habitualmente, se encuentran entre los sesenta y los setenta años, aunque también hay pacientes más jóvenes o mayores.
Por otra parte, en el hospital se atienden mayoritariamente a pacientes geriátricos, de más de setenta años, que han sido intervenidos por fracturas -las de cadera o fémur son las más frecuentes- o que han sufrido una pérdida de capacidades debido a una hospitalización o una complicación de una enfermedad crónica, como una insuficiencia cardíaca.
"Algunos pacientes necesitan empezar desde cero, desde adquirir la fuerza para moverse en la cama hasta levantarse, ponerse de pie y caminar. En otros, el trabajo se inicia en una fase más avanzada", explica Oliveras. Los objetivos se definen en el plan de trabajo, después de realizar la valoración inicial, y se van revisando en las r euniones interdisciplinarias semanales con el resto del equipo.
El trabajo fisioterapéutico combina sesiones en planta y sala de rehabilitación, según las capacidades y necesidades de la persona, e incluye técnicas como movilizaciones, ejercicios activos y pasivos, así como trabajo de fuerza, equilibrio y coordinación.
En este contexto, los usuarios saben que se trata de un proceso temporal, con un límite de tiempo concreto, clave para su calidad de vida futura. Por eso, la mayoría afronta la rehabilitación con motivación e interés, manteniendo la constancia en las sesiones. Para el equipo, esto representa también una fuente de satisfacción, ya que habitualmente ven cambios en las personas entre las sesiones, y sobre todo en el momento del alta.
La fisioterapia en las residencias para personas mayores
En los centros residenciales, las personas viven, es su casa. Por eso, la fisioterapia tiene un enfoque a largo plazo, y generalmente más conservador, dirigido principalmente a mantener la movilidad y la marcha funcional el máximo tiempo posible, y mejorarlas siempre que se pueda.
Otros objetivos, como explica Xavier Gaza, son prevenir caídas, rehabilitar lesiones puntuales –como las derivadas de caídas o fracturas– y tratar el dolor asociado a problemas crónicos como la artrosis.
Además, los fisioterapeutas también orientan al resto del equipo asistencial sobre cómo realizar las transferencias y movilizaciones de los usuarios correctamente , y así evitar lesiones, tanto del personal como de las personas atendidas.
En las residencias, una parte importante de los usuarios presenta problemas neurológicos asociados a la edad avanzada, como el Alzheimer, el Parkinson o las secuelas de accidentes vasculares. Ante esta realidad, la fisioterapia tiene como objetivo principal ayudar a la persona a adaptarse a la nueva situación, sea recuperando o reeducando funciones para mantener el máximo nivel de autonomía posible. Cuando la recuperación no es viable, el trabajo se centra en proporcionar las mejores condiciones de confort , con el objetivo de garantizar una buena calidad de vida en el centro.
En este sentido, el equipo de fisioterapia asesora sobre las ayudas técnicas más adecuadas para cada caso, sea por potenciar la autonomía o mejorar el confort. Un ejemplo muy habitual es la indicación de soportes y estrategias para prevenir lesiones por presión , muy frecuentes en entornos residenciales, donde muchas personas, por su capacidad de movilidad reducida, pasan mucho tiempo sentadas o encamadas.
¿Cómo se trabaja a nivel individual y grupal?
Cuando una persona entra a vivir en la residencia, se realiza una reunión previa con ella y con los familiares (PIAI), en la que se empieza a recoger su Historia de vida y se detectan sus necesidades y preferencias. "Aquí se valora si tiene interés en mejorar algún aspecto físico concreto y se pueden establecer unos objetivos personales de fisioterapia.", comenta Gaza.
El trabajo de los fisioterapeutas combina tratamientos individuales con actividades grupales . Los individuales se centran en movilizaciones, masajes y ejercicios terapéuticos para aliviar el dolor, como el de rodilla o lumbar, potenciar la movilidad o recuperarse de una lesión concreta. "En el gimnasio tenemos herramientas como el TENS, la parafina, el ultrasonido o pedales para hacer bicicleta. También podemos hacer ejercicios de refuerzo muscular con pesos, sencillamente, trabajar la marcha", explica Gaza.
En cuanto a las actividades grupales, se realizan estiramientos, movilización activa y ejercicios con materiales como picas o pelotas, para trabajar la fuerza y la coordinación, al tiempo que se fomenta la participación.
La complejidad de estas sesiones radica en la gran diversidad de perfiles que existen en las residencias , tanto en el estado físico como en el cognitivo. "Hay que adaptarse a la persona que tenemos delante. Quizás alguien necesita consignas más sencillas, mientras que con otros podemos aumentar la dificultad para aprovechar mejor su potencial".
La participación en las actividades es siempre voluntaria : "Hay personas con interés por mantenerse activas y mejorar físicamente, mientras que otras lo tienen un segundo plano. Nosotros podemos explicar los beneficios de la actividad física, pero al final siempre prevalece su autodeterminación". En estos casos, se procura fomentar el movimiento en las actividades cotidianas , como las transferencias al lavabo o los desplazamientos por el centro, si la persona lo desea.
El objetivo es, en definitiva, promover que las personas hagan todo lo que todavía pueden hacer por sí mismas en esta etapa vital, ya que dejar de hacerlo es casi siempre sinónimo de un deterioro físico y cognitivo acelerado. Además, acciones como andar, vestirse o comer de forma autónoma tienen un gran impacto en la autoestima y el bienestar emocional de la persona.
Formación e investigación en el ámbito de la fisioterapia
La investigación y la transferencia del conocimiento son pilares fundamentales para avanzar en la calidad asistencial y en la innovación en la fisioterapia, adaptándonos a las necesidades cambiantes de los usuarios.
En este sentido, los centros de Grupo Mutuam acogen a estudiantes de diversas universidades , ofreciéndoles una formación integral que combina conocimientos teóricos con experiencia práctica real.
Paralelamente, también se impulsan acciones formativas y charlas dirigidas tanto a profesionales como a familiares , con el objetivo de mejorar la forma de interactuar y cuidar a las personas residentes, tanto en el entorno laboral como en situaciones puntuales en el domicilio.
Por otro lado, Grup Mutuam impulsa la investigación mediante iniciativas como los premios de la Fundación Mutuam Conviure y la creación de grupos de trabajo orientados a fomentar el conocimiento en el ámbito de la dependencia, todavía poco visibilizado. En este contexto, desde la fisioterapia ya se han empezado a presentar varios trabajos que contribuyen a avanzar y dar valor a ese campo.
Así, aunque el abordaje y orientación de la fisioterapia varían entre centros de atención intermedia y residencias asistidas, la finalidad última es la misma: promover la máxima autonomía y calidad de vida posibles en las personas atendidas.

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