Más allá del medicamento: una mirada transversal al Servicio de Farmacia

Cuando pensamos en un servicio de farmacia, es fácil imaginar un espacio en el que simplemente se preparan y se dispensan medicamentos. Pero, detrás de esta imagen, existe una tarea mucho más amplia y estratégica. En Grupo Mutuam, el Servicio de Farmacia trabaja de forma transversal con todos los equipos asistenciales para garantizar que cada tratamiento sea lo más seguro, eficaz y adecuado posible para cada persona atendida.

Es un trabajo a menudo invisible, pero imprescindible. «Es un profesional que trabaja mucho desde dentro, en el backstage », resume Patricia Domínguez, jefe del Servicio de Farmacia de Grup Mutuam . Una definición que refleja muy bien el papel de un equipo que, aunque no está siempre en primera línea, contribuye cada día a mejorar la calidad asistencial.

La pieza invisible que conecta toda la atención

El Servicio de Farmacia apoya todos los recursos asistenciales del Grupo: hospitales de atención intermedia, residencias, centros de día y equipos de atención domiciliaria. Esta visión global le permite adaptar los tratamientos a las necesidades de cada paciente y, al mismo tiempo, impulsar criterios comunes que garanticen una atención homogénea y segura.

Su actividad combina una importante labor logística con una función clínica cada vez más relevante. Por un lado, asegura que cada centro disponga de los medicamentos necesarios y éstos lleguen en las condiciones adecuadas. Por otra parte, participa activamente en la revisión de los tratamientos, la elaboración de protocolos, la prevención de errores de medicación y el asesoramiento a los profesionales sanitarios.

Este trabajo se desarrolla siempre de forma coordinada con médicos, enfermeras, fisioterapeutas y demás profesionales asistenciales. "Creo que el servicio de farmacia aporta una visión muy transversal", explica. «El farmacéutico recoge información de muchos profesionales distintos. Esto le da una visión muy global del funcionamiento del centro y de las necesidades de los pacientes ».

Precisamente ésta es una de las principales fortalezas del servicio. Cada decisión farmacoterapéutica se toma teniendo en cuenta el conjunto de la persona: su situación clínica, la edad, el grado de dependencia, el resto de medicación que toma y el recurso asistencial en el que se encuentra. El objetivo no es sólo prescribir correctamente un fármaco, sino asegurar que el tratamiento sea el más adecuado para sus necesidades.

La seguridad del paciente, un trabajo cotidiano

Una parte importante del trabajo del Servicio de Farmacia consiste en prevenir errores de medicación antes de que se produzcan. Por eso participa en diferentes comisiones asistenciales y trabaja conjuntamente con el resto de profesionales en la elaboración de protocolos, circuitos y herramientas que refuerzan la seguridad del paciente.

Uno de los instrumentos clave es la Guía Farmacoterapéutica de Grupo Mutuam , que establece qué medicamentos se utilizan en los distintos centros y en qué situaciones son más indicados. Este documento se revisa periódicamente para incorporar nuevos tratamientos, actualizar la evidencia científica y adaptarse a las necesidades asistenciales de cada recurso.

El servicio también lidera iniciativas específicas para reducir los riesgos asociados a los medicamentos de alto riesgo , aquellos que pueden provocar graves consecuencias si no se utilizan correctamente. Para facilitar su identificación, se han implantado diferentes medidas de seguridad, como sistemas de señalización visual o protocolos específicos que ayudan a los profesionales en su manejo.

Esta cultura de seguridad va mucho más allá de la farmacia. Implica revisar constantemente los procesos, detectar posibles puntos de mejora y trabajar de forma coordinada para que cualquier profesional disponga de la información y herramientas necesarias para administrar los tratamientos con las máximas garantías.

En este sentido, el Servicio de Farmacia entiende la seguridad como un proceso compartido, en el que la tecnología, protocolos y trabajo en equipo se complementan para reducir los riesgos y mejorar la atención.

Cuando la tecnología permite dedicar más tiempo a cuidar

La innovación es otro de los pilares del Servicio de Farmacia. Pero, en este caso, la tecnología no tiene como objetivo sustituir a los profesionales, sino ayudarles a reducir las tareas repetitivas y reforzar su aportación clínica .

Un ejemplo es el sistema del doble cajón , implantado en las unidades de enfermería del Grupo. A partir del cálculo del stock que necesita cada unidad, el Servicio de Farmacia se encarga de la reposición automática de los medicamentos mientras los equipos de enfermería siguen trabajando con normalidad. Este modelo optimiza la gestión de los stocks, reduce el riesgo de caducidades y, sobre todo, libera a los profesionales asistenciales de tareas logísticas para que puedan dedicar más tiempo a la atención de las personas.

A esta iniciativa se suma la incorporación de un robot de dispensación automatizada , una herramienta que optimiza la preparación de la medicación y garantiza una trazabilidad mucho más precisa. Cada envase queda identificado desde el momento en que entra en el Servicio de Farmacia hasta que llega al paciente, lo que incrementa la seguridad y facilita el seguimiento de todo el proceso .

Para Patricia, el verdadero valor de estas herramientas va mucho más allá de la eficiencia. "La tecnología nos ayuda a automatizar todas aquellas tareas que no aportan valor añadido, para que los profesionales podamos dedicar nuestro conocimiento y nuestro tiempo a aquellas actividades que realmente requieren criterio clínico".

Esta automatización permite también reforzar una de las funciones que más ha evolucionado en los últimos años: el acompañamiento clínico a los equipos asistenciales y la revisión individualizada de los tratamientos.

Los medicamentos justos y necesarios

La población que atiende a Grupo Mutuam presenta a menudo una elevada complejidad clínica. Muchas personas conviven con diversas enfermedades crónicas y toman numerosos medicamentos a la vez, situación que incrementa el riesgo de interacciones, efectos adversos o tratamientos que dejan de ser adecuados con el paso del tiempo.

Por eso, una de las líneas de trabajo prioritarias es revisar periódicamente la medicación para asegurar que sigue siendo la más indicada en cada momento. Este proceso permite detectar posibles duplicaciones, ajustar dosis, revisar interacciones, evitar la denominada cascada terapéutica –prescribir nuevos medicamentos para tratar efectos adversos provocados por otros fármacos– y garantizar que cada paciente reciba sólo la medicación que realmente necesita. «No se trata de que tomen menos medicamentos porque sí, sino los justos y necesarios», resume Patricia.

Esta filosofía también se refleja en la participación activa del Servicio de Farmacia en los grupos PROA (Programas de Optimización del Uso de los Antibióticos) , que trabajan para garantizar un uso responsable de estos fármacos para frenar la aparición de resistencias bacterianas, uno de los principales retos de salud pública a nivel mundial, y garantizar tratamientos más seguros.

Una profesión en constante evolución

La farmacia hospitalaria ha experimentado una profunda transformación en los últimos años. Si tradicionalmente su papel se asociaba sobre todo a la gestión de los medicamentos, hoy participa de forma activa en las decisiones clínicas, en la definición de protocolos asistenciales, en la investigación y en la implantación de nuevos proyectos de innovación.

«Los farmacéuticos acostumbramos a tener una forma de trabajar muy analítica y muy orientada a la mejora continua. Revisamos procesos, analizamos datos y buscamos oportunidades de mejora constantemente», detalla.

Porque, aunque su trabajo a menudo pasa desapercibido para las personas atendidas, el Servicio de Farmacia está presente en prácticamente todas las etapas del proceso asistencial. Desde la selección de los medicamentos hasta su administración, pasando por la revisión de los tratamientos, la prevención de riesgos o el asesoramiento a los profesionales, su aportación contribuye a que la atención sea más segura, más eficiente y más personalizada .

En definitiva, es un trabajo discreto que se desarrolla, como decía Patricia Domínguez, «entre bastidores», pero que es esencial para garantizar una atención de calidad y contribuir al bienestar de las personas que confían en Grupo Mutuam.

Mutuam Entorn Seguro: construir una cultura del respeto para cuidar a las personas

Crear un entorno laboral seguro va mucho más allá de prevenir riesgos físicos. También implica garantizar que todas las personas puedan desarrollar su trabajo con respeto, confianza y sin sufrir situaciones de discriminación, acoso o conflictos que afecten a su bienestar . Con este objetivo, Grup Mutuam ha impulsado Mutuam Entorn Segur , una nomenclatura que agrupa todas las iniciativas, protocolos y herramientas destinadas a promover un clima de trabajo seguro, inclusivo y respetuoso.

«Lo que buscamos es que todas las personas puedan trabajar con la mayor tranquilidad posible», resume Marc Casañas, jefe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de Grupo Mutuam y una de las personas implicadas en el despliegue del proyecto.

Un compromiso que viene de lejos

Mutuam Entorn Segur es una iniciativa reciente, pero no parte de cero. La marca da coherencia y visibilidad a un trabajo que el Grupo desarrolla desde hace años a través del Plan de Igualdad y de diferentes protocolos vinculados a la prevención del acoso laboral y sexual , la gestión de conflictos entre profesionales , la protección de las personas LGTBIQ + o la promoción de la igualdad de oportunidades .

Más allá del cumplimiento normativo, estos protocolos forman parte del modelo organizativo y de los valores que promueve la entidad. «Cuidar al trabajador en todos estos ámbitos es uno de los ejes centrales de Grupo Mutuam», explica Casañas.

El trabajo se lidera de forma transversal desde las áreas de Recursos Humanos, Relaciones Laborales y Prevención de Riesgos Laborales , que son las encargadas de gestionar los casos, investigarlos, proponer medidas correctoras y realizar su seguimiento.

A pesar de la labor que se estaba realizando, se puso de manifiesto que muchos profesionales desconocían cómo la organización podía ayudarles ante una situación inadecuada. «Una de las cosas que detectábamos cuando visitábamos los centros era que nos faltaba la parte de difusión. Teníamos personal que nos decía que no sabía que existían estos protocolos. Por eso impulsamos la campaña, para que todo el mundo conociera las herramientas que tiene a disposición », aclara.

Dar herramientas para identificar y actuar

La campaña de comunicación, basada en una serie de infografías que representan situaciones cotidianas susceptibles de activar alguno de los protocolos , es la principal acción impulsada este año en el marco de Mutuam Entorn Segur. «El hecho de representar gráficamente situaciones concretas ayuda mucho a identificar comportamientos que, en ocasiones, tenemos tan normalizados que ni siquiera los detectamos», señala Casañas.

Cada pieza incorpora también un acceso directo al protocolo correspondiente para que cualquier profesional pueda consultarlo o activarlo de forma rápida.

El objetivo es triple: ayudar a identificar conductas como comentarios ofensivos, actitudes discriminatorias o situaciones de acoso; explicar de forma sencilla qué canales existen para comunicarlas y cuál es el procedimiento a seguir; y, finalmente, transmitir el mensaje inequívoco de que en Grupo Mutuam no se toleran actitudes que atenten contra el respeto, la igualdad o la dignidad de las personas .

Protocolos para prevenir, pero también para actuar

Los protocolos no sólo sirven para intervenir cuando se produce una incidencia. También tienen una importante función preventiva.

Actualmente, los casos que llegan con mayor frecuencia están relacionados con conflictos entre profesionales. De forma más puntual, también se gestionan posibles situaciones de acoso laboral u otras conductas discriminatorias.

Una de las cuestiones que se quiere combatir especialmente es la rumorología , ya que se ha detectado que es una de las fuentes más habituales de malestar dentro de los equipos . «Genera un mal clima laboral, alimenta conflictos e incluso puede contribuir a situaciones de acoso. Es importante que los trabajadores entiendan que no es una forma aceptable de comunicación y que la organización no la tolera».

Las comunicaciones se pueden realizar a través de buzones de correo electrónico específicos o formularios accesibles mediante códigos QR , una herramienta que, según Casañas, ha facilitado mucho el proceso por su agilidad. A partir de ahí, los equipos responsables analizan cada caso y determinan cuál es la mejor forma de abordarlo.

En muchas ocasiones, una de las herramientas más útiles es la mediación. Un equipo de profesionales de diferentes áreas de la organización acompaña a las partes implicadas en un entorno voluntario, imparcial y confidencial, orientado a facilitar el diálogo, la construcción de acuerdos y el seguimiento posterior de los compromisos alcanzados.

Esta tarea se canaliza a través del Comité de Mediadores , que se ha consolidado como una pieza clave en la gestión y asesoramiento de conflictos en los centros. Sus miembros analizan cada situación desde una perspectiva global, identifican sus posibles causas y proponen las medidas más adecuadas para abordarla, entre ellas la mediación. Esta mirada transversal permite adaptar la respuesta a cada caso y favorecer una mayor resolución. De hecho, cada vez son más los centros que acuden al Comité para recibir apoyo en la gestión de situaciones complejas.

"Lo que queremos garantizar es que todas las partes puedan explicar su versión de los hechos, que todas las partes sean escuchadas y que puedan formar parte de la resolución del conflicto ", apunta Cañadas.

Una responsabilidad compartida

Hacer llegar este mensaje a cerca de 1.500 profesionales que forman parte de Grup Mutuam requiere una labor continuada de comunicación y sensibilización.

Por este motivo, además de las infografías, todos los protocolos están disponibles en la intranet corporativa , se difunden a través del correo electrónico y los centros pueden reforzar aquellos mensajes que consideren más necesarios según su realidad.

También desempeñan un papel importante los comités de empresa de cada centro o servicio, que a menudo actúan como figuras de proximidad y confianza para que los profesionales puedan expresar dudas o exponer situaciones delicadas.

La campaña está todavía en despliegue, pero ya empieza a mostrar los primeros resultados. Varios centros han decidido imprimir las infografías para mantenerlas visibles y reforzar los mensajes entre los equipos .

En los próximos meses también podrá valorarse su impacto analizando la evolución de las notificaciones recibidas durante 2026 y compararlas con los años anteriores. Lejos de interpretarse como un indicador negativo, un aumento de los casos comunicados podría reflejar que los profesionales conocen mejor los canales disponibles y tienen mayor confianza a la hora de utilizarlos.

Para Marc Casañas, el principal reto es mantener vivo ese compromiso . «El gran objetivo es que estas herramientas no se queden guardadas en un cajón y que las personas no tengan miedo a utilizarlas o piensen que no sirven para nada. Hay que mantenerlas vivas y visibles para que todo el mundo sepa que existen».

En este sentido, Mutuam Entorn Segur representa una apuesta de largo recorrido. Una forma de entender la organización que pone a las personas en el centro, también dentro de los equipos, promoviendo un entorno laboral basado en el respeto, la confianza y la convivencia.

Éstas son las ganadoras del concurso interno de fotografía de Grup Mutuam

Concurs Fotografia GM 2023

Ya han sido seleccionadas las imágenes ganadoras del concurso de fotografía de Grup Mutuam de este año. Desde hace 11 años, Grup Mutuam convoca este certamen tan especial entre todos los profesionales que forman parte del mismo. Esta iniciativa artística está encajada dentro del Plan de Sostenibilidad del Grupo que incide en el Eje 2 ‘Equipo Humano’, y así reforzar el sentimiento de pertenencia de la plantilla a la entidad. Esta última edición ha batido récord de participación , con 50 aspirantes y más de 250 fotografías entre ambas categorías.

Así, el primer premio a la mejor fotografía ha sido para “Reflejo de agua” de Abril Rovelo , del departamento de Marketing y Comercial. El segundo galardón lo ha recibido «Salto refrescante», de Delma Lucita Male , gerocultora Centro de Día Cruz de Barberà.

Por su parte, el premio al mejor reportaje ha sido para «Cuidemos nuestros océanos» de Marina Ropero, trabajadora Social del Centro Asistencial Mutuam La Creueta.

1er premio categoría mejor reportaje

Este año, el jurado formado por Francesc Brosa (director general) y Marian Pérez (directora de Marketing y Comercial), ha contado también con la opinión de tres fotógrafos miembros de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya . Ésta es una entidad sin ánimo de lucro que se creó en Barcelona con el objetivo de fomentar el arte de la fotografía. Gracias a su colaboración, hemos contado con una valoración profesional de los aspectos más técnicos y artísticos de la fotografía.

Además de los premios, entre las imágenes participantes se han seleccionado también las que ilustrarán el Calendario de sobremesa del grupo de 2024 . Las ganadoras han sido: «Playa de Torimbia», de Anna Escola , psicóloga del EAPS Mutuam Barcelona; «Lago de Covadonga», de Noemí Morales , psicóloga del mismo equipo, y «Venecia», de David Martín , jefe de Servicio de Cumplimiento Normativo, Finanzas, SSCC.

Playa de Torimbia
Lago de Covadonga
Venecia

Esperamos que la próxima edición vuelva a ser un éxito de participación y que disfrutemos de nuevo del talento de las personas que forman Grupo Mutuam.