El PADES Mutuam recibe a estudiantes internacionales de la UVic-UCC

PADES alumnes UVic-UCC 2026

El Programa de Atención Domiciliaria y Equipo de Apoyo (PADES) de Grupo Mutuam ha vuelto a recibir este año a participantes de la segunda edición del programa de becas fellowship impulsado por la Universidad de Vic – Universidad Central de Catalunya (UVic-UCC) . El grupo de alumnos internacionales pertenece al Máster en Atención Paliativa de la Universidad.

Este programa ofrece a los estudiantes la oportunidad de complementar su formación académica con experiencia práctica en recursos especializados de atención paliativa. Procedentes de diferentes países, los participantes profundizan en el abordaje integral de las personas con enfermedad avanzada y sus familias, conociendo de cerca distintos modelos asistenciales.

Una aproximación al modelo de atención integral de Grup Mutuam

PADES alumnos UVic-UCC 2026 Durante la jornada, los alumnos pudieron conocer la actividad del PADES y su papel en la atención a las personas con necesidades paliativas en el domicilio. La visita también incluyó la presentación del Equipo de Atención Psicosocial (EAPS) de Mutuam , impulsado por la Fundación ”la Caixa”, y del Hospital de Atención Intermedia Mutuam Güell , dos dispositivos que complementan la atención integral a pacientes con enfermedad avanzada.

A través de este recorrido, los estudiantes descubrieron el funcionamiento de los equipos interdisciplinares, los circuitos asistenciales y la coordinación entre servicios, elementos clave para garantizar una atención centrada en las necesidades de cada persona.

Compartiendo experiencias y conocimiento

El encuentro se convirtió en un espacio de intercambio entre profesionales y estudiantes, favoreciendo la reflexión sobre los retos actuales de los cuidados paliativos y las diferentes maneras de abordarlos en contextos sanitarios diversos.

La colaboración entre el PADES de Grup Mutuam y la UVic-UCC refuerza el compromiso compartido con la formación especializada y la difusión de buenas prácticas en el ámbito de la atención paliativa. Asimismo, contribuye a proyectar modelos asistenciales innovadores y centrados en la persona más allá de nuestro entorno inmediato, fomentando el intercambio de conocimiento a nivel internacional.

Fisioterapia en Grup Mutuam: promoviendo la autonomía de las personas.

Fisioteràpia grup mutuam

El movimiento es mucho más que una capacidad física: significa autonomía, calidad de vida y bienestar . En las personas mayores o en las que han pasado por un proceso médico importante, la fisioterapia se convierte en una herramienta clave tanto para recuperar la funcionalidad perdida como para preservarla el máximo tiempo posible.

Por eso, los fisioterapeutas son una figura clave en Grupo Mutuam, ya sea en los recursos de atención intermedia o en los centros residenciales. Para profundizar en esta doble vertiente, hablamos con Cristina Oliveras, fisioterapeuta en el Hospital de Atención Intermedia Mutuam Girona , y con Xavi Gaza, fisioterapeuta de la Residencia Rubí , que nos explican cómo la fisioterapia contribuye a impulsar la autonomía de las personas en cada ámbito.

La fisioterapia en la Atención intermedia

La atención intermedia actúa como puente entre el hospital de agudos u otros niveles asistenciales y el entorno habitual de la persona. El objetivo es ayudar a las personas a recuperar la funcionalidad perdida después de un evento como una caída, un accidente, o problema de salud, para que puedan volver a casa con la mayor autonomía y seguridad posibles.

En este proceso, la fisioterapia, junto con la terapia ocupacional, desempeña un papel fundamental, ayudando a recuperar la movilidad, la fuerza y las capacidades previas al ingreso. Ahora bien, el abordaje es siempre individualizado, por lo que los objetivos de recuperación varían en cada paciente, en función de sus necesidades y del potencial de mejora, explica Cristina Oliveras.

En el HAY Mutuam Girona el perfil de pacientes es muy diverso. Por un lado, se encuentra la Unidad de Rehabilitación Neurológica Intensiva , en la que se atienden a personas que han sufrido un ictus o con patologías neurológicas agudas , como lesiones medulares. Habitualmente, se encuentran entre los sesenta y los setenta años, aunque también hay pacientes más jóvenes o mayores.

Por otra parte, en el hospital se atienden mayoritariamente a pacientes geriátricos, de más de setenta años, que han sido intervenidos por fracturas -las de cadera o fémur son las más frecuentes- o que han sufrido una pérdida de capacidades debido a una hospitalización o una complicación de una enfermedad crónica, como una insuficiencia cardíaca.

"Algunos pacientes necesitan empezar desde cero, desde adquirir la fuerza para moverse en la cama hasta levantarse, ponerse de pie y caminar. En otros, el trabajo se inicia en una fase más avanzada", explica Oliveras. Los objetivos se definen en el plan de trabajo, después de realizar la valoración inicial, y se van revisando en las r euniones interdisciplinarias semanales con el resto del equipo.

El trabajo fisioterapéutico combina sesiones en planta y sala de rehabilitación, según las capacidades y necesidades de la persona, e incluye técnicas como movilizaciones, ejercicios activos y pasivos, así como trabajo de fuerza, equilibrio y coordinación.

En este contexto, los usuarios saben que se trata de un proceso temporal, con un límite de tiempo concreto, clave para su calidad de vida futura. Por eso, la mayoría afronta la rehabilitación con motivación e interés, manteniendo la constancia en las sesiones. Para el equipo, esto representa también una fuente de satisfacción, ya que habitualmente ven cambios en las personas entre las sesiones, y sobre todo en el momento del alta.

La fisioterapia en las residencias para personas mayores

En los centros residenciales, las personas viven, es su casa. Por eso, la fisioterapia tiene un enfoque a largo plazo, y generalmente más conservador, dirigido principalmente a mantener la movilidad y la marcha funcional el máximo tiempo posible, y mejorarlas siempre que se pueda.

Otros objetivos, como explica Xavier Gaza, son prevenir caídas, rehabilitar lesiones puntuales –como las derivadas de caídas o fracturas– y tratar el dolor asociado a problemas crónicos como la artrosis.

Además, los fisioterapeutas también orientan al resto del equipo asistencial sobre cómo realizar las transferencias y movilizaciones de los usuarios correctamente , y así evitar lesiones, tanto del personal como de las personas atendidas.

En las residencias, una parte importante de los usuarios presenta problemas neurológicos asociados a la edad avanzada, como el Alzheimer, el Parkinson o las secuelas de accidentes vasculares. Ante esta realidad, la fisioterapia tiene como objetivo principal ayudar a la persona a adaptarse a la nueva situación, sea recuperando o reeducando funciones para mantener el máximo nivel de autonomía posible. Cuando la recuperación no es viable, el trabajo se centra en proporcionar las mejores condiciones de confort , con el objetivo de garantizar una buena calidad de vida en el centro.

En este sentido, el equipo de fisioterapia asesora sobre las ayudas técnicas más adecuadas para cada caso, sea por potenciar la autonomía o mejorar el confort. Un ejemplo muy habitual es la indicación de soportes y estrategias para prevenir lesiones por presión , muy frecuentes en entornos residenciales, donde muchas personas, por su capacidad de movilidad reducida, pasan mucho tiempo sentadas o encamadas.

¿Cómo se trabaja a nivel individual y grupal?

Cuando una persona entra a vivir en la residencia, se realiza una reunión previa con ella y con los familiares (PIAI), en la que se empieza a recoger su Historia de vida y se detectan sus necesidades y preferencias. "Aquí se valora si tiene interés en mejorar algún aspecto físico concreto y se pueden establecer unos objetivos personales de fisioterapia.", comenta Gaza.

El trabajo de los fisioterapeutas combina tratamientos individuales con actividades grupales . Los individuales se centran en movilizaciones, masajes y ejercicios terapéuticos para aliviar el dolor, como el de rodilla o lumbar, potenciar la movilidad o recuperarse de una lesión concreta. "En el gimnasio tenemos herramientas como el TENS, la parafina, el ultrasonido o pedales para hacer bicicleta. También podemos hacer ejercicios de refuerzo muscular con pesos, sencillamente, trabajar la marcha", explica Gaza.

En cuanto a las actividades grupales, se realizan estiramientos, movilización activa y ejercicios con materiales como picas o pelotas, para trabajar la fuerza y la coordinación, al tiempo que se fomenta la participación.

La complejidad de estas sesiones radica en la gran diversidad de perfiles que existen en las residencias , tanto en el estado físico como en el cognitivo. "Hay que adaptarse a la persona que tenemos delante. Quizás alguien necesita consignas más sencillas, mientras que con otros podemos aumentar la dificultad para aprovechar mejor su potencial".

La participación en las actividades es siempre voluntaria : "Hay personas con interés por mantenerse activas y mejorar físicamente, mientras que otras lo tienen un segundo plano. Nosotros podemos explicar los beneficios de la actividad física, pero al final siempre prevalece su autodeterminación". En estos casos, se procura fomentar el movimiento en las actividades cotidianas , como las transferencias al lavabo o los desplazamientos por el centro, si la persona lo desea.

El objetivo es, en definitiva, promover que las personas hagan todo lo que todavía pueden hacer por sí mismas en esta etapa vital, ya que dejar de hacerlo es casi siempre sinónimo de un deterioro físico y cognitivo acelerado. Además, acciones como andar, vestirse o comer de forma autónoma tienen un gran impacto en la autoestima y el bienestar emocional de la persona.

Formación e investigación en el ámbito de la fisioterapia

La investigación y la transferencia del conocimiento son pilares fundamentales para avanzar en la calidad asistencial y en la innovación en la fisioterapia, adaptándonos a las necesidades cambiantes de los usuarios.

En este sentido, los centros de Grupo Mutuam acogen a estudiantes de diversas universidades , ofreciéndoles una formación integral que combina conocimientos teóricos con experiencia práctica real.

Paralelamente, también se impulsan acciones formativas y charlas dirigidas tanto a profesionales como a familiares , con el objetivo de mejorar la forma de interactuar y cuidar a las personas residentes, tanto en el entorno laboral como en situaciones puntuales en el domicilio.

Por otro lado, Grup Mutuam impulsa la investigación mediante iniciativas como los premios de la Fundación Mutuam Conviure y la creación de grupos de trabajo orientados a fomentar el conocimiento en el ámbito de la dependencia, todavía poco visibilizado. En este contexto, desde la fisioterapia ya se han empezado a presentar varios trabajos que contribuyen a avanzar y dar valor a ese campo.

Así, aunque el abordaje y orientación de la fisioterapia varían entre centros de atención intermedia y residencias asistidas, la finalidad última es la misma: promover la máxima autonomía y calidad de vida posibles en las personas atendidas.

Nuestro Servicio de Farmacia publica una infografía sobre Clostridium difficile

Clostridium difficile Servei Farmàcia Grup Mutuam

El Servicio de Farmacia de Grupo Mutuam ha elaborado una infografía práctica y actualizada sobre la infección por Clostridium difficile , con el objetivo de poner a disposición de los profesionales del sector un recurso claro, riguroso y útil para la práctica asistencial.

El material, basado en guías clínicas y en la evidencia científica más reciente, presenta de forma visual los aspectos clave de esta infección: qué es, cómo se transmite, qué factores de riesgo deben tenerse en cuenta y qué medidas son fundamentales para su prevención. Además, incorpora orientaciones prácticas sobre el diagnóstico y el tratamiento, adaptadas a los distintos tipos de episodio.

Esta iniciativa pone de manifiesto la labor especializada del Servicio de Farmacia, que trabaja de forma transversal con los equipos asistenciales para mejorar la seguridad de las personas atendidas y reforzar la calidad de la atención sanitaria.

Todos los servicios de rehabilitación del Grupo Mutuam

Serveis de rehabilitació de Grup Mutuam

La mayoría de los usuarios de los servicios de atención intermedia tienen algo en común: la necesidad de un proceso de rehabilitación, sea del tipo que sea, como herramienta para recuperar o compensar una pérdida funcional .

En Grup Mutuam disponemos de diferentes recursos rehabilitadores, pensados para dar respuesta a las necesidades específicas de cada persona, teniendo en cuenta su edad, situación clínica y objetivos de recuperación.

Los usuarios pueden ser tanto personas mayores que necesitan recuperar funcionalidad -por ejemplo, después de una caída o de una hospitalización-, como adultos jóvenes que requieren una intervención integral especializada, a menudo después de haber sufrido un ictus o un accidente.

A pesar de esta diversidad de perfiles, todos nuestros servicios comparten dos elementos clave: el trabajo con equipos interdisciplinares, y un enfoque integral que sitúa siempre al paciente en el centro , priorizando su autonomía, seguridad y calidad de vida. ¡Descúbrelos!

La rehabilitación en los Hospitales de Atención Intermedia

Los dos hospitales del Grupo Muutam –HAI Güell y HAI Girona– disponen de servicio de rehabilitación . Éste se dirige principalmente a pacientes con ingresos de convalecencia o recuperación funcional y los de larga estancia .

Los problemas más habituales que atiende al servicio son los traumatológicos y de ortopedia. Por orden de incidencia, éstos son: personas intervenidas fracturas de fémur, prótesis de cadera y de rodilla, fracturas de tobillo y de forma limitada, fracturas de extremidades superiores. También se atienden a personas con amputaciones , con las que se trabaja sobre todo en terapia ocupacional para reeducar la función y mejorar la autonomía.

Por otro lado, están los casos de bajón funcional . Se trata de pacientes que han sufrido una pérdida de funcionalidad a causa de una hospitalización o reagudización de su patología crónica. Por ejemplo, a raíz de una insuficiencia cardíaca o respiratoria, o de una infección de orina. En estos casos, la rehabilitación es clave para recuperar capacidades básicas, como andar o comer de forma autónoma, y garantizar un retorno más seguro al domicilio. Por último, el servicio también trata pacientes neurológicos , especialmente por Parkinson o ictus.

El objetivo principal siempre es intentar recuperar el estado previo al ingreso . Cuando esto no es posible, se trabaja para conseguir lo máximo posible, atendiendo a aspectos como la mejora del balance muscular y articular, el equilibrio, la reeducación de la marcha y la educación sanitaria.

¿Cómo es el proceso?

El circuito habitual se inicia con una petición del médico de planta . El equipo de rehabilitación hace una valoración, establece objetivos y programa las sesiones, que pueden realizarse en el gimnasio o en la misma habitación, según el estado del paciente. La comunicación del equipo es diaria, reforzándose con las reuniones interdisciplinarias periódicas para valorar la evolución.

Una vez alcanzados los objetivos, se consensúa la fecha de alta con todo el equipo. La duración de la intervención depende de la evolución de cada persona, siempre dentro de los límites fijados por el Catsalut: 40 días para ingresos de convalecencia y 120 días para larga estancia, con posibilidad de alargarlos si está justificado.

En el alta, se facilita una pauta de ejercicios para seguir trabajando en casa y se promueve la importancia de mantenerse activo para preservar la funcionalidad y la autonomía. Si es necesario continuar con la rehabilitación, la persona también puede ser derivada a la HAD-AI (Hospitalización a Domicilio de Atención Intermedia) oa la atención primaria , donde se gestiona la continuidad del tratamiento.

Equipo del Hospital de Atención Intermedia Mutuam Güell
Equipo del Hospital de Atención Intermedia Mutuam Güell

Unidad de rehabilitación domiciliaria con los equipos HAD-AI

Los equipos HAD-AI son un recurso que acerca la atención intermedia a las personas mayores con fragilidad en su domicilio o residencia donde viven. El objetivo es evitar ingresos hospitalarios cuando no son necesarios, o facilitar un alto precoz continuando los cuidados en el domicilio, ya que se ha demostrado que en estos casos la recuperación es más rápida en su entorno habitual.

Se trata de equipos interdisciplinares con los mismos perfiles profesionales que encontramos en los recursos de atención intermedia: médicos, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional, trabajo sociales y logopedia. De esta forma pueden atender todas las necesidades de la persona, incluidas las relacionadas con la recuperación funcional.

Los motivos de rehabilitación del HAD-AI son muy similares a los que atiende al HAI. Principalmente, personas con fracturas de fémur –a menudo después de una caída–, o que han experimentado una pérdida de funcionalidad a raíz de una infección respiratoria, una descompensación cardíaca o un ictus.

Los objetivos, el proceso y la duración de la intervención también son equivalentes a los del HAI, con la particularidad de que la atención se realiza directamente en casa, facilitando una recuperación más cómoda, y adaptada a su vida cotidiana. La atención del HAD-AI también tiene un impacto muy positivo en los familiares y cuidadores, puesto que les aporta tranquilidad y seguridad.

Equipo HAD-AI Grupo Mutuam
Equipo HAD-AI Grupo Mutuam

Unidad de Rehabilitación Intensiva para Ictus y Patología neurológica aguda

La Unidad está formada por un equipo interdisciplinario especializado, que trabaja principalmente con personas que han sufrido un ictus u otras patologías neurológicas agudas recuperables , como episodios agudos del síndrome de Guillain-Barré, la mielitis o lesiones medulares.

El servicio ofrece una rehabilitación física, funcional y cognitiva intensiva para que puedan retornar al domicilio con el máximo grado de autonomía posible, en un período aproximado de dos meses. Esta Unidad es un recurso especializado para toda la Región Sanitaria de Girona, ubicada en el HAI Girona, y trabaja de forma coordinada e integrada con el Servicio de Neurología del Hospital Universitario Doctor Josep Trueta , que deriva a los pacientes que requieren este tipo de intervención, además del propio HAI Girona.

Los usuarios están ingresados en el hospital durante el proceso, realizando sesiones de fisioterapia y terapia ocupacional diarias con el objetivo de que cada persona alcance el máximo grado de autonomía e independencia en las actividades básicas del día a día. El proceso incluye también una parte de educación a las familias sobre el manejo y el apoyo que el paciente necesita, garantizando así una transición adecuada al domicilio.

Equipo de atención al Daño Cerebral Adquirido (eDCA)

El eDCA, ubicado en la Residencia Vila-seca , es un servicio que atiende a personas adultas con DCA en fase subaguda o crónica. Las causas principales son el ictus isquémico o hemorrágico (65%), los traumatismos craneoencefálicos (18%) y la anoxia cerebral (10%).

El DCA afecta globalmente a la persona, alterando simultáneamente la movilidad, comunicación, cognición, conducta y emociones—. Por eso cambia las rutinas, los roles e incluso la identidad, y afecta también profundamente a las familias. Por eso la rehabilitación en estos casos se convierte en una parte muy importante de sus vidas, clave para la readaptación a la nueva realidad.

Proceso de rehabilitación para personas que han sufrido un ictus

¿Cómo es el proceso?

El proceso asistencial comienza con la admisión, momento en el que se realiza una entrevista inicial con el paciente y la familia para identificar necesidades, expectativas y condiciones sociales. A continuación, se efectúa una valoración integral por parte de todos los profesionales, utilizando escalas validadas para definir objetivos terapéuticos personalizados y consensuados.

El programa de rehabilitación combina fisioterapia, logopedia, neuropsicología y terapia ocupacional , con una intensidad de cuatro horas diarias en formato de sesiones individuales y grupales. Además, la intervención integra tecnología avanzada como realidad virtual y aumentada, videojuegos terapéuticos y programas de telerrehabilitación para potenciar los resultados.

Antes del alta, se repiten las mismas escalas de valoración para medir su evolución. El paciente recibe un informe completo y se planifica un seguimiento a los tres meses para monitorizar el impacto de la intervención y la transferencia de los aprendizajes en el domicilio y en la comunidad. Los resultados muestran que el 60% de los pacientes mantienen o mejoran sus niveles funcionales tres meses después del alta gracias a este modelo asistencial.

Si quieres saber más sobre cómo trabajamos en rehabilitación en Grupo Mutuam , lee este artículo .

Qué es la historia de vida y por qué es fundamental en la atención residencial

Què és la història de vida en l'àmbit residencial

La historia de vida es, generalmente, el relato que cada persona construye sobre su propia trayectoria personal: cómo ha vivido, qué le ha hecho ser como es. En los centros residenciales, esta información es muy valiosa, porque nos ayuda a mirar al individuo más allá de su diagnóstico, edad o grado de dependencia.

Es decir, que nos permite entender realmente quién tenemos delante, para poder ofrecerle una atención centrada en la persona , que respete tanto sus hábitos, como sus preferencias y valores.

¿Qué es la historia de vida en las residencias para personas mayores?

La historia de vida es un recurso que permite comprender la trayectoria vital de cada individuo. Se trata de un proceso narrativo que recoge las experiencias significativas de una persona, las relaciones, valores y aprendizajes que han configurado su vida.

Cuando una persona va a vivir a una residencia para ancianos, ya ha vivido la mayor parte de su vida. Por eso, al igual que necesitamos su historia clínica para poder garantizar una buena asistencia sanitaria, la historia de vida nos ayuda a ofrecer una atención residencial personalizada y de calidad, adaptada, en la medida de lo posible, a su forma de ser y de vivir.

A partir de esta información, el equipo interdisciplinario elabora el Plan Individualizado de Atención Integral (PIAI) , que es la guía que orienta a los profesionales para garantizar una atención centrada en la persona, a la vez que fija los objetivos que permitan dar continuidad a su proyecto vital dentro de la residencia.

Cómo se recoge la historia de vida

La historia de vida comienza a trabajarse antes de la incorporación del residente. Los profesionales del trabajo social comienzan a recogerla en las reuniones previas con la persona y la familia, con el objetivo de poder planificar una entrada adaptada. Por ejemplo, nos ayuda a pensar con quién podría sentirse cómodo compartiendo habitación.

En Grup Mutuam, trabajamos asignando a cada residente unos profesionales de referencia (tutores y referentes), con el objetivo de que puedan establecer un vínculo que ayude a los residentes a tomar confianza y facilite la comunicación.

Los referentes obtienen la información principalmente a través de entrevistas con la persona, que se realizan en momentos pactados en las primeras semanas, y de las aportaciones de la familia.

El gran reto lo encontramos en que muchas personas llegan con un importante deterioro cognitivo , que hace difícil conocer sus necesidades y preferencias. En estos casos, el relato se construye gracias a su entorno cercano , aunque sabemos que no es lo mismo que la familia haga un listado de los hechos que ha vivido una persona a la que te lo explique ella misma, con el significado que les ha dado.

La historia de vida comienza a recogerse así, pero es una herramienta viva , que se va actualizando a lo largo de toda la estancia, añadiendo nuevas aportaciones que pueden surgir en conversaciones espontáneas, o en actividades grupales, ya que a menudo, lo que otra persona dice puede despertar algún recuerdo. Por ejemplo, a partir de una actividad de reminiscencia, una mujer pidió leche condensada, porque le recordaba las meriendas en el pueblo.

¿Qué información contiene?

En Grup Mutuam distinguimos dos tipos de información: la historia de vida y la ficha de gustos y preferencias.

  • La historia de vida recoge datos más personales y biográficos : la procedencia, dónde pasó y cómo vivió su infancia, la familia, las amistades, momentos significativos para ella, a que se dedicó…
  • La ficha de gustos y preferencias incluye aspectos más prácticos del día a día : cómo le gusta vestirse, qué le gusta comer, qué actividades prefiere, qué lee y mira en la TV, etc.

Sin embargo, a veces puede ser igual o más relevante lo que la persona hubiera querido hacer y que, por distintas circunstancias, no pudo. Estos intereses no desarrollados también forman parte de ella. A menudo, los descubrimos en conversaciones del día a día, y son una fuente de información muy útil para poder ofrecer experiencias significativas que conecten con sus deseos.

Por ejemplo, tenemos el caso de un hombre que dedicó toda su vida a ser mecánico de bicicletas, pero siempre había querido hacer arquitectura. Esta información sirvió para proponerle actividades manuales relacionadas con ese interés, que le supusieron una nueva fuente de motivación.

Por tanto, la historia de vida no sólo ayuda a adaptar la atención que recibe cada persona, sino también a dar continuidad a su proyecto vital , identificando aquellas cosas que aún les queda por explorar.

Listado de intereses y roles

Por otro lado, en algunos casos se pueden utilizar herramientas complementarias, como el Listado de intereses y el Listado de roles . Estas escalas ofrecen información muy concreta sobre las actividades que la persona realizaba, hace o le gustaría hacer, y resultan especialmente útiles en situaciones límite, como episodios de fuga, múltiples caídas o deambulación con riesgo, en los que a menudo se produce un conflicto ético entre la autonomía de la persona, la beneficencia y no maleficencia.

Gracias a estas escaleras podemos ir más allá de lo que recoge la historia de vida. Por ejemplo, un residente con alteraciones conductuales puede mostrar aburrimiento a pesar de haber participado en actividades que constan en su historia de vida, como la lectura o el cine. Sin embargo, una exploración más exhaustiva, puede revelar que también disfruta escuchando música, cuidando plantas o haciendo actividades manuales.

Esta información permite diseñar nuevas propuestas de su interés que respeten su autonomía, a la vez que reduzcan riesgos, aportando argumentos clínicos y éticos más sólidos para decidir medidas de protección o adaptaciones en el PIAI.

Identidad, trascendencia y vínculos más humanos

Conocer la historia de vida es esencial porque nos permite ver a la persona completa, más allá de la clínica o de la dependencia funcional. Pero, ¿qué impacto tiene en los residentes, la familia y los profesionales?

Para el residente , implica sentirse reconocido, escuchado y valorado. Refuerza su identidad y dignidad, reduce la desorientación y el sufrimiento emocional por la pérdida de autonomía, favoreciendo su bienestar y la confianza. Además facilita el proceso de adaptación al centro y ayuda a mantener vivo su proyecto vital.

Para la familia , representa un espacio para compartir recuerdos y participar activamente en los cuidados. También puede ayudar a elaborar el duelo anticipado ya tomar conciencia del legado intergeneracional : los valores que tenía la persona, qué era importante para ella, las creencias y principios que quizás nunca se habían verbalizado, pero que transmitió a su familia. Es decir, la trascendencia de la persona.

Para el equipo profesional , la historia de vida es una fuente de motivación y sentido. Permite establecer vínculos más humanos y auténticos, mejora la comunicación y reduce la sensación de rutina o desgaste emocional. En definitiva, contribuye a una práctica asistencial más humanizada y respetuosa.

Porque, como dice Viktor Frankl, “cuando entendemos el sentido que tiene la vida para alguien, también entendemos cómo cuidarle mejor”.

Con la colaboración de Ana Rubio

Psicóloga en el Centro Asistencial Mutuam La Creueta

Rehabilitación en Atención Intermedia: así trabajamos en Grup Mutuam

Rehabilitació en Atenció Intermèdia

Cuando pensamos en rehabilitación , lo primero que suele venir a la cabeza es una persona que se recupera después de una fractura o una lesión similar. Sin embargo, en el ámbito de la atención intermedia , este concepto va mucho más allá. Aquí, la rehabilitación engloba todo lo que permite a una persona recuperar la funcionalidad perdida –o alcanzar lo máximo posible– después de un accidente, una crisis o una hospitalización.

Para conocer cómo se trabajan estos procesos en Grup Mutuam , hablamos con Ronald Camilo Arteaga , médico geriatra y director médico del Hospital de Atención Intermedia (HAI) Mutuam Girona , que nos explica la importancia y la singularidad de la rehabilitación en este ámbito.

Tipologías de rehabilitación en Grup Mutuam

¿Qué perfiles de pacientes atiende en la rehabilitación en atención intermedia?

Atendemos a personas en situaciones muy diversas, aunque el objetivo siempre es el mismo: que el paciente recupere, en la medida de lo posible, sus capacidades previas a la lesión o episodio que ha provocado el ingreso. De esta forma, conseguimos que pueda volver a casa con el máximo grado de autonomía, seguridad y calidad de vida posible.

En el HAI Mutuam Girona contamos con una Unidad de rehabilitación intensiva para ictus y patología neurológica aguda : un equipo especializado que trabaja principalmente con personas que han sufrido un ictus, ayudándoles a restaurar funciones motoras, del lenguaje o de otros tipos.

También se tratan otras patologías con deterioro neurológico agudo, como pacientes con Miastenia Gravis o síndrome de Guillain-Barré que han sufrido una crisis, o pacientes intervenidos de neurocirugía, ya que pueden ver comprometidas funciones básicas como respirar, tragar la comida, hablar o moverse.

Esta unidad trabaja de forma coordinada con el Hospital Universitario dr. Josep Trueta , situado junto a nuestro centro, ofreciendo un servicio especializado de rehabilitación funcional y cognitiva para los pacientes ingresados en su área de neurología.

Por otro lado, disponemos también de un área de hospitalización para convalecencia , centrada sobre todo en traumatología y ortopedia . Aquí, aproximadamente el 90% de los pacientes son personas mayores operadas de fractura de cadera, aunque también se atienden otras situaciones como amputaciones o diferentes tipos de fracturas.

Rehabilitación fractura de cadera Atención Intermedia

Otro grupo relevante dentro de la convalecencia es el de los pacientes con bajada funcional hospitalaria . Son personas que, después de una hospitalización por causas diversas —como insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar u otras—, han perdido capacidades básicas durante la estancia, como andar, comer o ir al baño, a causa de la inmovilización o de las secuelas de la enfermedad.

Finalmente, contamos con un hospital de día , dirigido a pacientes ambulatorios que acuden a diario para realizar programas de rehabilitación física, ocupacional y de estimulación cognitiva . A veces son pacientes que previamente habían sido ingresados en el HAI, o que no requieren hospitalización, pero sí un seguimiento intensivo y especializado.

Un trabajo interdisciplinario

¿Cómo trabaja de forma coordinada entre profesionales?

En la rehabilitación en atención intermedia siempre se trabaja con equipos interdisciplinares.

Es importante diferenciar la multidisciplinariedad -donde cada profesional hace su función de forma independiente- de la interdisciplinariedad, que implica un trabajo conjunto. Nosotros trabajamos conectados, aportando a cada uno desde su área para ofrecer una atención integral.

En los equipos de rehabilitación participan varios profesionales, cada uno con un papel clave. Los fisioterapeutas se encargan de recuperar la movilidad, fuerza y resistencia. Los logopedas abordan los trastornos del habla y la deglución (como la disfagia ), mientras que los terapeutas ocupacionales ayudan a readaptarse a las actividades diarias.

También intervienen profesionales de la psicología , que acompañan en la adaptación emocional a la nueva situación, así como enfermería y auxiliares , responsables del cuidado y el acompañamiento diario. Los médicos especialistas , como los geriatras —y, cuando es necesario, los profesionales de neurología o psiquiatría—, completan la atención médica.

Finalmente, los profesionales del trabajo social gestionan los recursos y apoyan a la persona ya la familia en el regreso al domicilio, un momento especialmente importante cuando existe algún grado de dependencia.

¿Cómo es un proceso de rehabilitación?

El proceso comienza en el comité de ingresos —también interdisciplinario—, donde nos reunimos a diario para revisar los expedientes de los pacientes candidatos a ingresar, derivados de hospitales de agudos o de otros recursos.

A partir de esta valoración, se decide si cumple con los criterios de ingreso y qué unidad es la más adecuada. Los criterios se basan en guías de rehabilitación y la cartera de servicios del CatSalut , y tienen en cuenta aspectos como el potencial de recuperación, el estado cognitivo, la capacidad de colaborar con las terapias o la tolerancia física al esfuerzo. Por otra parte, también se consideran cuestiones logísticas y familiares, planificando con antelación el ingreso, estancia y alta.

Una vez ingresado, el paciente recibe un plan de tratamiento individualizado diseñado por el equipo interdisciplinar. En la unidad de ictus, por ejemplo, la rehabilitación es intensiva, con sesiones de fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional por la mañana y por la tarde, con el objetivo de recuperar la autonomía en el autocuidado: volver a andar, vestirse, lavarse o alimentarse por sí mismo.

El seguimiento es continuo. Cada semana se realizan reuniones para evaluar la evolución y reajustar los objetivos si es necesario, ya que la recuperación no es un proceso lineal.

Pueden aparecer complicaciones médicas, infecciones o limitaciones derivadas de enfermedades de base que obliguen a adaptar la estrategia. La clave está en mantener siempre un enfoque centrado en la persona, sin protocolos rígidos, con objetivos realistas y consensuados entre todos los profesionales.

Por último, la atención intermedia no se limita al ingreso hospitalario: los equipos planifican la continuidad del proceso mediante el hospital de día, terapias ambulatorias o atención domiciliaria, garantizando así que los avances no se pierdan y que la persona pueda seguir mejorando.

El impacto de la rehabilitación en la calidad de vida del paciente y su entorno

El objetivo principal de la intervención es que el paciente pueda recuperar la máxima funcionalidad y autonomía posibles , y esto no sólo tiene un impacto directo en su calidad de vida, sino también en su entorno, ya que se reducen sus necesidades de apoyo en las actividades básicas de la vida diaria.

En los casos de pacientes con deterioro cognitivo avanzado o enfermedades crónicas sin posibilidad de recuperación, la rehabilitación se orienta hacia el mantenimiento, la calidad de vida, y el soporte para adaptarse a la nueva situación .

Por otro lado, el acompañamiento psicológico es esencial, tanto para los pacientes como para sus familias, ya que les ayuda a adaptarse a los cambios y luto que puede generar la enfermedad. Es decir, que el impacto positivo se refleja en la mejora física, pero también en la esfera emocional y social.

Además, en todos los casos, la rehabilitación ayuda también a reducir riesgos y probabilidades de nuevos ingresos hospitalarios . Por ejemplo, gracias al trabajo de los logopedas sobre la disfagia pueden reducirse complicaciones como broncoaspiraciones e infecciones respiratorias.

¿Existe algún caso de paciente que te haya marcado?

Hace poco, paseando por Girona, me encontré a un antiguo paciente de la unidad de rehabilitación intensiva que había sufrido un ictus un año atrás. Cuando le dimos el alta todavía no había recuperado del todo la marcha, pero le vi caminando sin ayuda. Me alegró mucho comprobar que, con paciencia y esfuerzo, la recuperación funcional es posible.

Otro ejemplo es el de un paciente joven, con antecedentes de trasplante renal y un ictus, que al llegar presentaba un deterioro funcional importante y que, en alta, pudo volver a andar de forma independiente y con bajo riesgo de caídas después de pocas semanas de rehabilitación.

Ronald Camilo Gomez Arteaga

Director médico HAI Mutuam Girona.

Ecografía en casa: un pequeño hito en Grup Mutuam

Ecografia a domicili dels PADES de Grup Mutuam

En los últimos años, la ecografía clínica se ha convertido en una herramienta de gran interés de diversas especialidades, ya que permite realizarla a pie de cama y obtener información diagnóstica precisa e inmediata para orientar mejor las decisiones clínicas, evitando en casos no complejos derivar a radiología.

En Grup Mutuam hemos dado un paso más en esta evolución, incorporando este tipo de ecografía a la atención domiciliaria de los equipos PADES . Este hito ha sido posible gracias al Dr. Adrián Oller Bonache , médico geriatra y paliativista del equipo PADES Les Corts y Coordinador del PADES de Atención Continuada, así como a la visión de mejora continua de Grupo Mutuam y su voluntad de incorporar innovaciones que contribuyan a avanzar en la calidad asistencial.

Oller Bonache forma parte de un grupo pionero en el estudio y la difusión de esta práctica, impulsando su extensión dentro de nuestros equipos a través de formación especializada. De esta forma, la ecografía a domicilio se está consolidando en Grupo Mutuam como un recurso innovador y de alto valor en el ámbito de los cuidados paliativos y la atención intermedia , que permite ofrecer una asistencia más cercana, ágil y de calidad a las personas en su entorno habitual.

Descubre cómo funciona esta técnica, qué impacto tiene en la calidad asistencial y la historia que le ha hecho posible. Una muestra de que, los grandes hitos, a menudo vienen paso a paso.

¿Qué es una ecografía clínica?

A diferencia de la ecografía realizada exclusivamente por los radiólogos, esta técnica —conocida en la bibliografía como point of care ultrasonography— permite que médicos de otras especialidades la utilicen para ajustar diagnósticos, evitar pruebas invasivas y reducir derivaciones innecesarias .

Los beneficios son claros: es muy rápida, segura y económica (ya que una vez hecha la inversión en el aparato, no comporta más gastos). Además, tiene muy buena aceptación entre los pacientes, que se sienten mejor atendidos con semejante prueba diagnóstica.

Es una técnica que genera mucho interés entre los profesionales y que ya dispone de una importante base de investigación y publicaciones, pero en el ámbito específico domiciliario y de la atención intermedia todavía es muy novedoso y la bibliografía es escasa.

¿Cómo surge la práctica de la ecografía en el domicilio?

En 2021, en un encuentro de la Sociedad Catalanobalear de Cuidados Paliativos (SCBCP) , a raíz de conocer el trabajo de dos profesionales, nació la idea de crear un grupo pulmón con otros profesionales —así se llaman los grupos de trabajo de la sociedad— dedicado específicamente a la ecografía clínica en cuidados paliativos.

El primer año elaboramos una scoping review : una revisión de las publicaciones recientes en ecografía clínica. A partir de ahí, empezamos a colaborar con la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Publicamos editoriales y artículos de formación continua para fomentar el uso de la ecografía entre profesionales de este ámbito y crear sinergias, y el grupo dio un paso adelante con la creación del primer curso de ecografía clínica en cuidados paliativos , con el apoyo de la SCBCP y la entidad 4DHealth.

Ecografía clínica a domicilio en cuidados paliativos

¿Cómo ha implementado la ecografía domiciliaria en Grup Mutuam?

Desde un primer momento quería llevar todo lo que estábamos aprendiendo en nuestros PADES, pero necesitábamos un ecógrafo y formación. Por eso, presentamos un proyecto a los Premios de Investigación en Atención Intermedia de 2022 de la Fundación Mutuam Conviure. Obtuvimos un accésit y, con ese dinero, pudimos adquirir nuestro primer ecógrafo.

Se trataba de un VScan, un dispositivo pequeño y muy ligero (no llega a medio kilo), con doble sonda, que permite valorar estructuras superficiales y más profundas: más que suficiente para nuestro ámbito. Establecimos un sistema para que los diferentes profesionales pudiéramos acceder, pero con tener el aparato no era suficiente: era necesaria formación.

Por eso, cursé un máster específico en ecografía clínica, becado también por la Fundación Mutuam Conviure. Ha sido un año intenso estudiante de todo, con la intención de aplicar los conocimientos en nuestro ámbito. Con esta experiencia en la casa, hemos empezado a realizar sesiones clínicas de formación interna para favorecer el conocimiento en nuestro equipo.

La ecografía tiene una curva de aprendizaje notable: al principio cuesta, pero con la práctica todo resulta más sencillo. Por eso, intento estar disponible para acompañar a los compañeros cuando necesitan hacer una, para aprender juntos en los primeros casos.

Este año, la entidad ha hecho una apuesta importante: se han adquirido más dispositivos, mejorando el ratio de acceso y facilitando su uso. Paralelamente, al aumentar la utilización, ha surgido un proyecto -aún pendiente de publicación- sobre el impacto de la ecografía domiciliaria en la reducción de derivaciones hospitalarias y técnicas invasivas y en la optimización de recursos.

¿Qué impacto tiene la técnica en su práctica diaria?

Es muy interesante comprobar cómo una técnica innovadora que antes no utilizábamos puede aportar un beneficio tan grande. Nos permite evitar punciones innecesarias, ajustar y optimizar tratamientos y tomar decisiones más precisas.

Por ejemplo, ayuda a determinar si una técnica es demasiado arriesgada para hacer en casa y debe derivarse, o bien lo contrario: confirma que se puede resolver en el domicilio, ahorrando al paciente traslados, ambulancias o estancias hospitalarias. En resumen, hemos confirmado que la ecografía es una herramienta clave tanto para la seguridad y el bienestar de los pacientes como para la eficiencia en el uso de los recursos.

¿Cuáles son los usos más frecuentes de la ecografía domiciliaria en los PADES?

La aplicación más habitual es en pacientes con ascitas , es decir, acumulación de líquido en el abdomen, a menudo debido a una enfermedad oncológica o hepática. La técnica para retirar este líquido consiste en hacer una punción abdominal, que con ecografía resulta mucho más segura. Podemos atender más casos en el domicilio, que antes, por ser dudosos, requerían hospitalización.

Otro uso frecuente es en pacientes en situación de fin de vida con sospecha de retención urinaria . Antes sólo podía explorarse físicamente; ahora, con ecografía, es posible ver si el paciente realmente tiene orina retenida y necesita ser sondado, o simplemente no produce orina. De esta forma, se evitan sondajes innecesarios.

También se utiliza para diagnosticar trombosis venosas profundas en las piernas, para valorar si es necesario derivarlo, iniciar medicación anticoagulante u otro tipo de seguimiento.

Después, de forma más específica, también usamos la ecografía pulmonar para detectar si el paciente presenta un derrame pleural. Aquí, aunque no podemos intervenir en el domicilio, la ecografía nos permite optimizar el momento en el que hacemos la derivación, evitando que el paciente tenga que ir al hospital demasiado pronto o demasiado tarde.

¿Qué balance hace hasta ahora?

Nos encontramos todavía en un proceso de integración: no todos los profesionales disponen de ecógrafo ni tienen el mismo nivel de formación. Aún así, el progreso es incuestionable. En pocos años hemos pasado de no tener ningún dispositivo a disponer de cuatro, de no tener conocimiento en impulsar formación especializada, y de no tener ningún grupo de trabajo en investigar y publicar estudios propios en este campo. Todo ello, compaginándolo con la práctica asistencial diaria.

A medida que adquirimos más experiencia, se irá incorporando de forma natural a controles habituales. Sin embargo, hay que seguir avanzando en la formación y en la disponibilidad de dispositivos.

La consejera de Salud inaugura la nueva unidad de Mutuam Collserola

Inauguració Consellera Salut Unitat Atenció Intermèdia

El pasado 10 de septiembre, la consejera de Salud de Cataluña, Olga Pané , inauguró oficialmente la nueva Unidad de Atención Intermedia del Centro Asistencial Mutuam Collserola , un recurso que ha entrado en funcionamiento el 17 de septiembre y que supone un paso adelante en el despliegue de la atención sanitaria y social integrada en el territorio.

Durante el acto, la consellera remarcó la importancia de impulsar unidades de estas características, que dan respuesta a crecientes necesidades de la población y que permiten avanzar en la coordinación entre ámbito sanitario y social. También agradeció a Grup Mutuam, a su presidente ya su director general, así como a todos los equipos profesionales, la firme voluntad de continuar mejorando las infraestructuras y los servicios para ofrecer la máxima calidad asistencial.

Una apuesta de futuro de Grup Mutuam

La nueva unidad, ubicada en la primera planta del centro, dispone de 18 camas equipadas con tecnología avanzada y sostenible , resultado de una inversión superior a los dos millones de euros. Se trata de una actuación incluida en el plan de infraestructuras de Grup Mutuam , que contempla diversas remodelaciones y ampliaciones para adaptarse a las necesidades actuales y futuras de las personas atendidas y garantizar espacios más confortables y eficientes.

Además, mientras duren las obras de remodelación integral de la unidad de psicogeriatría de Mutuam Güell, las personas usuarias serán atendidas temporalmente en Collserola, asegurando siempre la continuidad y la calidad del cuidado.

Un recurso ya en funcionamiento

La Unidad de Atención Intermedia de Mutuam Collserola inició su actividad el pasado 17 de septiembre y ya está plenamente operativa. Esta incorporación refuerza la oferta de servicios del centro y contribuye a consolidar el papel de Grup Mutuam como referente en el ámbito de la atención intermedia.

Salud y clima: ¿cómo nos afecta el cambio climático?

Salut i canvi climàtic

La Organización Mundial de la Salud ya lo advirtió en 2015: el cambio climático es la mayor amenaza para la salud del siglo XXI. Esta afirmación, lejos de ser alarmista, se fundamenta en evidencias científicas cada vez más palpables.

Hoy hablamos de salud y clima con Antoni Trilla (Barcelona, 1956), médico epidemiólogo, catedrático de Medicina Preventiva y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Como miembro de la Comisión Técnica Asesora de la Fundación Mutuam Conviure, nos ofrece su visión sobre las implicaciones de la crisis climática para la salud.

¿Cómo afecta el cambio climático en la salud de las personas?

El cambio climático es un concepto amplio, con implicaciones que todos podemos percibir: los veranos son más largos, los inviernos algo más cortos, sufrimos períodos de sequías seguidos de grandes lluvias, etc. Estos fenómenos evidencian una transformación climática fruto de la actividad humana que puede tener consecuencias directas e indirectas sobre nuestra salud.

Uno de los impactos más claros es la contaminación atmosférica, especialmente en las ciudades: respirar aire cargado de partículas nocivas afecta directamente al sistema respiratorio y cardiovascular.

También se han intensificado los fenómenos meteorológicos extremos o eventualidades climáticas. Las oleadas de calor son cada vez más frecuentes y duraderas, y en Europa cada año mueren personas, especialmente entre la población mayor y vulnerable.

Existen además efectos menos visibles pero igualmente importantes. Los vectores como mosquitos o roedores , y las enfermedades que pueden transmitir, son un claro ejemplo. Con sólo uno o dos grados más de temperatura, pueden expandir su hábitat y alargar el período de actividad, favoreciendo la propagación de enfermedades infecciosas.

Por otro lado, el buen estado de los bosques y las aguas es esencial. Los microplásticos y los contaminantes químicos, consecuencia de la actividad industrial y los residuos de la vida moderna, también pueden afectar a nuestra salud a largo plazo por las sustancias tóxicas que nos llegan a través del agua o los alimentos.

Sin embargo, es importante ser conscientes de ello sin caer en la preocupación excesiva. De hecho, otra consecuencia son los trastornos asociados a la angustia climática , cuando las personas viven con un estrés intenso y constante por el futuro del planeta.

Mosquitos, enfermedades y la vigilancia como herramienta clave

¿Cómo afecta el cambio climático a la transmisión de enfermedades?

El cambio climático, junto con la globalización, ha favorecido la expansión de enfermedades entre continentes. En Europa, los expertos consideran que mosquitos, garrapatas y otros vectores son altamente competentes para transmitir determinados virus;

Un buen ejemplo es el mosquito tigre . Llegó a Europa a través del comercio internacional, se estableció primero en Albania, después en Italia, y finalmente aquí, donde ha encontrado un clima ideal para reproducirse.

El problema del mosquito tigre no son sólo las molestas picadas, sino que puede transmitir enfermedades. alerta.

En Andalucía, el mismo año, los medios recogían la preocupación por el virus del Nilo Occidental , una enfermedad neurológica, con más de 100 casos y ocho personas fallecidas. Este virus se propagó desde animales como caballos y cerdos por el mosquito Culex, un insecto autóctono.

Estas enfermedades tienen una característica común: en el 90% de los casos no generan síntomas . Del 10% restante, la mayoría presenta síntomas leves, como fiebre o malestar, similares a una gripe.

La magnitud del problema, pues, queda muy acotada a pocos casos graves, pero puede haber muchos más infectados que no se diagnostican, por eso la vigilancia es esencial.

¿Cómo prevenir la transmisión de estos virus?

La clave para contener estos riesgos es la vigilancia. En Cataluña y en Europa tenemos grupos de investigación muy potentes en salud ambiental y clima.

Además, disponemos de redes de vigilancia de enfermedades infecciosas que pueden investigar casos si hay sospechas. Una de las medidas que se aplican es la detección de anticuerpos en donantes de sangre y de órganos. La participación ciudadana también es clave.

¿Qué podemos hacer para mejor adaptarnos al cambio climático?

El cambio climático ya es una realidad, probablemente irreversible. Sin embargo, podemos actuar para frenar su ritmo y minimizar sus impactos sobre el planeta, la salud y la calidad de vida Ante este reto complejo, es necesario actuar a diferentes niveles.

En el ámbito individual, no se trata de volver a la edad de piedra, sino de adoptar pequeños gestos con gran impacto colectivo: ahorrar agua y energía , movernos a pie o en transporte público, escoger productos con menos envases, reducir el consumo, reciclar, reutilizar y, en cuanto a los mosquitos, evitar el agua estancada para.

También es fundamental el papel de la investigación . Gracias a centros como el Instituto de Salud Global , que estudian fenómenos como la contaminación o los microplásticos, disponemos de estudios rigurosos y proyecciones útiles. ya impulsar medidas preventivas.

Algunas de éstas ya se están aplicando, como los refugios climáticos: espacios públicos pensados para proteger a la población de las temperaturas extremas cuando no dispone de condiciones adecuadas en casa.

Finalmente, el voto es una herramienta poderosa. Los gobiernos tienen un papel clave en la toma de decisiones sobre la energía o la regulación ambiental.

¿Qué papel desempeñan los sistemas y los profesionales sanitarios?

En nuestro país, encontramos ejemplos inspiradores. Hospitales que han apostado decididamente por reducir el impacto ambiental de su actividad sanitaria, desde la forma en que se envasan los medicamentos hasta la gestión y reciclaje de los materiales.

La formación y la sensibilización también son fundamentales. Las nuevas generaciones de profesionales en el mundo académico, más concienciadas y comprometidas, impulsan iniciativas esperanzadoras. climático en la práctica diaria.

En definitiva, el cambio climático es un problema global que sólo podremos afrontar si combinamos decisiones políticas valientes, investigación científica, conciencia ciudadana y acciones cotidianas. Al final, la clave es entender que tenemos un solo mundo y una sola salud.

EPAC impulsa un grupo de apoyo a la Covid persistente en Mutuam Girona

EPAC covid persistent

El Equipo Psicológico de Atención a la Cronicidad (EPAC) ha puesto en marcha un grupo de apoyo para personas con Covid persistente en el Hospital de Atención Intermedia Mutuam Girona . Esta iniciativa ofrece un espacio de acompañamiento e intercambio de experiencias, con el objetivo de mejorar el bienestar emocional y físico de las personas afectadas por esa condición.

Un grupo de apoyo que nace de la escucha y la demanda

Este grupo se ha creado a partir de la demanda directa de pacientes, detectada tanto en las consultas individuales de EPAC como a través de la Asociación de Covid Persistent. Es la continuación de otras experiencias previas impulsadas por EPAC en Santa Coloma de Farners (2022-2023) y la Garrotxa (2024).

Los encuentros se realizan de forma semanal, con un total de ocho sesiones programadas. El grupo empezó el pasado 21 de mayo y tiene lugar en la sede de Mutuam Girona. Las sesiones tienen una duración de hora y media y están dinamizadas por la psicóloga Teresa Feliu, de EPAC.

Además, se incorporan profesionales especializados como neuropsicólogos, nutricionistas, fisioterapeutas, trabajadores sociales y próximamente profesionales de Atención Primaria. De esta forma, la colaboración garantiza un abordaje multidisciplinar e integral.

Objetivos del grupo: estrategias para afrontar la Covid persistente

El objetivo principal del grupo de apoyo es proporcionar herramientas prácticas y recursos emocionales a las personas que conviven con la Covid persistente, a fin de mejorar su bienestar y calidad de vida. Durante las sesiones, se trabajan aspectos como la regulación emocional, el autoconcepto y las habilidades de comunicación, claves para afrontar el impacto psicológico y social de una enfermedad a menudo invisible. También se introduce la atención plena (mindfulness) como herramienta para reducir el estrés y conectar con el momento presente, promoviendo hábitos de vida saludables adaptados a la nueva realidad de las personas participantes.

Todo este trabajo se realiza en un entorno seguro y acogedor, donde el apoyo emocional, la creación de vínculos y el intercambio de experiencias entre iguales resultan fundamentales para romper el aislamiento y reforzar la sensación de comunidad.

Una iniciativa muy bien recibida por los participantes

En las primeras sesiones, el grupo ha contado con entre 10 y 12 personas participantes que han valorado muy positivamente el espacio. Tal y como destaca el equipo, "las sesiones se hacen cortas porque hay mucha necesidad de ventilación emocional". Los asistentes se sienten escuchados, identificados y reconocidos en sus vivencias.

Esta buena acogida reafirma la importancia de crear espacios de soporte emocional comunitario para colectivos que, como las personas con Covid persistente, a menudo sufren invisibilización y falta de recursos.