Bioética y ética asistencial: pilares fundamentales de Mutuam

Comité d'Ètica Assistencial Grup Mutuam

La bioética es la disciplina que se encarga de examinar los dilemas éticos sobre la vida que emergen con los avances científicos, tecnológicos y sociales. Una herramienta fundamental en el campo de la salud, que aborda cuestiones esenciales de la práctica clínica y la investigación, como la eutanasia o la manipulación genética, mientras que la ética asistencial es la rama que se centra en las relaciones entre sanitarios y pacientes.

La bioética y la ética asistencial son pilares fundamentales de Mutuam que nos guían en nuestras decisiones del día a día. Un instrumento que nos ayuda a proporcionar una atención centrada en la persona, alineada con nuestros valores de respeto por la autonomía y la dignidad de las personas.

Por eso fuimos una entidad pionera en la creación de un Comité de Ética Asistencial (CEA) , que este año hace quince años. Aprovechamos el nombramiento de su nueva presidenta, Leticia Ortigosa , para conocer cómo funciona, cómo ha evolucionado y qué retos plantea.

¿Cuál es la función del CEA de Mutuam?

El CEA es un órgano consultivo e interdisciplinario que tiene la misión de promover el debate ético en la práctica clínica y asistencial, asesorando a los profesionales en los posibles conflictos éticos que puedan tener.

Cada persona tiene una historia de vida, valores y creencias diferentes, y en los sanitarios éstos pueden entrar en contradicción con la voluntad de los pacientes que atendemos . La función del comité es poder ofrecer a una perspectiva más amplia que tenga en cuenta múltiples visiones. Es importante subrayar que sus respuestas no son vinculantes , sino recomendaciones para ayudar en la toma de decisiones.

¿Quién forma el CEA, y cómo se accede?

El CEA está formado por profesionales de diferentes ámbitos y recursos asistenciales: hay auxiliares de enfermería, médicos de PADES, trabajadores sociales, juristas, directivos, personal administrativo, de riesgos laborales… Esta diversidad de perfiles es esencial para poder garantizar una mirada plural , con diferentes perspectivas representadas.

En total hay 20 plazas para miembros vocales , dentro de las cuales encontramos vocales natos y vocales electos . Los vocales natos son figuras que se consideran necesarias para el buen funcionamiento del CEA, como por ejemplo un/a jurista. Por eso, en caso de que una persona decida no continuar -todos los miembros reflexionan cada cuatro años-, debe ser sustituida por otra del mismo perfil.

En los vocales electos, en cambio, cuando una plaza queda libre se publica una convocatoria abierta, para que pueda aplicarse cualquier profesional de la entidad, mediante una carta de motivación. Por último, también tenemos a los miembros al caso , que son personas expertas en un tema que se buscan especialmente para un caso puntual. Por ejemplo, en nuestro comité podría ser un representante religioso si tuviéramos un conflicto de este cariz, puesto que no contamos esta figura.

¿Cómo fue en tu caso? ¿Podrías explicarnos cuál es tu experiencia personal en el CEA, y en el mundo de la bioética?

Soy médica de Atención Intermedia y de Paliativos , y me uní al CEA aplicando a una convocatoria abierta en 2019. La ética siempre me ha interesado mucho, y en el Máster de Cuidados Paliativos era un tema muy presente. Creo que estar en contacto con este tipo de pacientes te da una sensibilidad añadida a la hora de pararte a reflexionar sobre cómo estamos actuando. Esto me llevó al Máster en bioética que he terminado recientemente, coincidiendo con la aceptación de la presidencia del CEA.

¿Cuál ha sido la evolución del comité desde su creación en 2009?

Ha evolucionado mucho, como lo han hecho también la sociedad y las leyes en estos quince años. Desde su creación ha crecido tanto en número de miembros, pasando de 8 a 20, como en el de casos anuales presentados. Antes eran muy pocos, empezando por dos o tres, mientras que desde 2019 se analizan una media de uno o dos casos por mes . Este crecimiento es muy positivo, porque evidencia cómo la bioética está cada vez más presente en la práctica diaria, y creo que se debe principalmente a dos factores.

Por un lado, en la pandemia , ya que en ese momento la sanidad se vio sobrepasada, y llevó a los sanitarios a dilemas muy complejos. Debías tomar decisiones de forma muy rápida, con las que a menudo no te sentías cómodo. Durante la crisis se dejaron de hacer comités porque no había tiempo, debíamos estar en primera línea. Sin embargo, arrastró muchos casos a posteriori, donde se reflexionaba sobre esos momentos en los que los principios bioéticos se vieron vulnerados, estableciendo bases para el presente y el futuro.

Por otra parte, la promulgación de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE) en 2021 también ha motivado la presentación de varios casos, impulsando la creación del protocolo interno con los pasos del procedimiento.

¿Qué son los protocolos, y cómo se crean?

Son manuales de consulta que se elaboran para ayudar a los profesionales en su actividad y que tenemos colgados en la intranet. En ocasiones nacen a partir de nuevas leyes o cambios, como por ejemplo en el caso de la LORE. Nuestro protocolo de la eutanasia es una guía con todos los pasos del procedimiento, pensado para acompañar a los trabajadores y pacientes en el proceso y resolver sus dudas.

Los protocolos son documentos vivos, que están en constante revisión . En el caso del de la eutanasia, sólo dos años después de su creación ya ha sido necesario realizar una actualización, porque la situación es diferente ahora. Los profesionales están más habituados, y ya no existe el requisito oficial de que todos los casos pasen por el CEA.

Otro ejemplo es la nueva modificación de la Ley 21/2000 sobre la autonomía del paciente , que contempla que los profesionales sanitarios puedan formalizar el Documento de voluntades anticipadas , y no sólo ante un notario como preveía hasta ahora. Ésta podría ser otra situación que requiera la creación de un protocolo para orientar a los médicos en el proceso y dilemas morales.

¿Qué tipos de conflictos éticos son los más habituales?

La tipología de casos es muy diversa, pero en la mayoría la autonomía del paciente está sobre la mesa. Uno de los temas más comunes, por ejemplo, es el rechazo al tratamiento. Éste está regulado dentro de la Ley de autonomía del paciente, pero las leyes pueden ser interpretables. La nutrición a través de una sonda naso-gástrica, por ejemplo, puede considerarse un tratamiento.

Un caso que ilustra la relevancia de los dilemas éticos más cotidianos en la asistencia, es el de personas con disfagia que rechazan el uso de espesantes para el agua y los líquidos. Aquí, el deseo del paciente de no utilizarlos puede entrar en conflicto con la ética profesional del equipo, por los riesgos que comporta. Aquí también es muy importante la objeción de conciencia : siempre que el paciente tenga asegurada la atención, un sanitario puede decidir dejar de tratar a un paciente, cuando entran en contradicción con sus principios y creencias.

La práctica clínica ha evolucionado desde el paternalismo a la autonomía del paciente, que está garantizada por la ley. Pero para que un paciente pueda ser autónomo en sus decisiones debemos darle toda la información, y muy importante: debe comprenderla.

En el ámbito de las residencias existe mucho diagnóstico de demencia, donde la capacidad de entendimiento se ve mermada. En estos casos, si no existe un documento de últimas voluntades, esta libertad de decisión recae en la familia de los pacientes o residentes.

¿Cuáles son los retos de futuro del CEA?

Acercar la bioética a todos los profesionales y hacer más visible el CEA . Queremos que todo el equipo nos ponga cara, a fin de que si alguien tiene una duda o piensa presentar un caso pueda preguntarnos directamente. Y en consecuencia, crecer en número de casos, porque querrá decir que la reflexión ética está llegando a toda la entidad.

Para ello, ha sido clave la creación de los ERESS en distintos equipos o recursos, como el de PADES o las residencias. Al estar integrados por miembros de un mismo equipo, fomentan el debate y perspectiva ética entre profesionales, además de resolver las cuestiones menos complejas de forma más ágil y directa.

Pero queremos ir más allá. Este año tenemos previstas unas jornadas internas de ética, para acercar la reflexión ética a toda la entidad. Tenemos la suerte de tener a Nuria Terribas como jurista especializada, con una trayectoria de casi treinta años en bioética y bioderecho, que nos aporta un alto grado de experiencia. Más adelante, quizá dar el salto a unas jornadas externas, donde otros comités y organizaciones puedan aprender de nuestra experiencia.

Comité de Ética Asistencial Grupo Mutuam
Comité de Ética Asistencial de Grupo Mutuam, formado por:
Marian Pérez, directora de Marketing, comercial y comunicación de Grup Mutuam
Meritxell Naudeillo, Coordinadora EAPS MUTUAM
Marta Chandre, directora del área sanitaria de Grup Mutuam
Leticia Ortigosa, presidenta del CEA de Grupo Mutuam
Nieves Legua, Directora Técnica de Enfermería de Grupo Mutuam
Ainhoa Torner, directora del área residencial de Grup Mutuam
Montserrat Perelló, médica del Centro Mutuam Collserola
Alba Ruiz, trabajadora social del Centro Residencial Mutuam Manresa
Sebastian Fradejas, médico HAI Mutuam Güell
Marcos Domingo, Jefe de servicio de administración y control de gestión de Grup Mutuam
Emma Costas, Directora técnica de los equipos PADES de Grupo Mutuam
Núria Terribas, directora de la Fundación Víctor Grifols y Lucas
Marc Casañas, Jefe de servicio de prevención de riesgos laborales de Grup Mutuam
Yolanda Domènech, Coordinadora de auxiliares de la Residencia Vila-seca

Como vemos, la bioética tiene un peso central en Grup Mutuam, y el comité es una pieza clave para impulsarla. Haciendo llegar la reflexión y buenas prácticas a toda la entidad, podemos garantizar la autonomía de las personas, protegiendo su capacidad para tomar decisiones informadas y libres sobre su salud, tratamientos y vida.

Leticia Ortigosa

Presidenta del Comité de Ética de Mutuam

Mutuam acoge el Consejo de Sector de Atención Intermedia de La Unió

Mutuam Consell Atenció Intermèdia La Unió

El Centro Asistencial Mutuam Collserola acogió el último encuentro del Consejo de Sector de Atención Intermedia de La Unión Catalana de Hospitales , que preside Francesc Brosa, director general de Grupo Mutuam.

El principal objetivo de este órgano participativo es exponer, analizar y priorizar las acciones en el ámbito asistencial de la Atención Intermedia. La Unión, representada por su directora general, Roser Fernández, posteriormente hace llegar a la Administración las conclusiones para mejorar la prestación de los servicios en los dispositivos que lo componen.

Presentación de la Gobernanza de la Atención Intermedia

Uno de los invitados de la sesión fue el director ejecutivo de transformación de Atención Intermedia del Departamento de Salud, Marco Inzitari. Acompañado por su equipo, Inzitari presentó la política de gobernanza territorial que guiará la transformación de la atención sociosanitaria hacia la atención intermedia.

Destacó la inclusión del ámbito comunitario y hospitalario en este proceso, el principio de equidad territorial y homogeneidad del modelo que le guiarán y la dificultad encontrada por el contexto económico y político.

Iniciativas destacadas del grupo

Grupo Mutuam dispuso de un espacio en el orden del día en el que Marta Chandre, directora del área sanitaria de la entidad, destacó la transformación y evolución de los servicios asistenciales del grupo. Expuesta la situación, se dio paso a los proyectos innovadores que se están llevando a cabo dentro del ámbito de la atención intermedia en Grup Mutuam:

  • Laura Puerta, farmacéutica del Servicio de Farmacia, presentó “Prescripción Centro en la Persona y dispensación automatizada de medicación”
  • Víctor Vargas, terapeuta ocupacional del eDCA en la Residencia Vila-seca, compartió los avances en los tratamientos del Equipo de Apoyo Psicológico y Rehabilitador al paciente con Daño Cerebral Adquirit
  • Berta Bover, psicóloga y coordinadora de la EPAC Girona, expuso el trabajo de su equipo en la gestión de enfermedades crónicas, “Equipo Psicológico de Atención a la Cronicidad (EPAC)”
  • Emma Costas, directora del PADES Mutuam, detalló la " Complejidad aplicada a PADES como instrumento de gestión" .
  • Neus Sáiz, directora del Hospital de Atención Intermedia Mutuam Güell, presentó la “ Experiencia de la Hospitalización a Domicilio de Atención Intermedia (HaD-AI) en AIS Dreta Barcelona”

Ante una numerosa asistencia especializada en el sector de la atención intermedia, Grup Mutuam dejó patente que seguirá trabajando para ser referente en el ámbito y promoverá la evolución hacia servicios más centrados en el paciente.

¿Cómo acompañamos el proceso de fin de vida en las residencias geriátricas?

Auxiliars residència acompanyen el final de vida

Enfrentarse a la muerte es inevitable, aunque como sociedad aún evitamos hablar de ello. En las residencias geriátrica es esta realidad muy presente, y es uno de los momentos más difíciles para el equipo, por el vínculo que crean con las personas residentes. Cada proceso es único, pero su acompañamiento, desde el respeto, la sensibilidad y el cuidado, es clave para que, tanto la persona en proceso de fin de vida como sus familiares, atraviesen ese momento de la forma más serena y confortable posible.

En esta entrevista, Dana Rodriguez, gerocultora y Coordinadora de Auxiliares de la residencia Font Florida , nos revela cómo se viven estos momentos en una residencia desde el punto de vista del equipo, y especialmente de las auxiliares: las profesionales que cuidan y asisten a las personas residentes.

Una lectura imprescindible para promover y visibilizar la dignidad de las personas mayores en sus momentos finales, así como el orgullo profesional y la vocación de quienes trabajan atendiéndolas. ¡Gracias por su tarea!

¿Podrías empezar explicando cuál es tu papel en la residencia, y cómo es tu día a día?

Soy gerocultora, y actualmente mi cargo es el de Coordinadora de Auxiliares en la residencia Font Florida, donde anteriormente he estado trabajando once años como auxiliar.

Como coordinadora, mi papel es llevar a cabo la gestión y funcionamiento de todo el equipo de auxiliares. Esto implica la supervisión de todas las actividades diarias, la gestión de los horarios y las coberturas -y si es necesario, también hacer asistencia directa-, resolver los conflictos que pueda haber, y encontrar a las personas adecuadas cuando hay alguna vacante. Es decir, todas las tareas necesarias para garantizar que el ambiente sea tranquilo y, sobre todo, que las personas residentes estén bien atendidas.

¡Doce años en la misma residencia! Has crecido profesionalmente aquí, y habrás visto a muchas personas pasar por un proceso de fin de vida…

Sí, desde que entré que tuve que pasar por estos momentos, trabajándolo de la mejor manera que he sabido, para que tanto la persona residente como la familia se sientan lo mejor posible.

¿Cómo es el proceso interno cuando se identifica que una persona está en el momento de fin de vida, tiene algún protocolo?

En estos casos el papel de todo el equipo es importante , desde recepción, el equipo de limpieza, el técnico, y sobre todo el equipo de auxiliares y de enfermería, que son aquellas que están más en la atención directa y en el día a día.

Cuando detectamos cambios en la persona, y el médico y enfermería identifican que nos encontramos ante un proceso de fin de vida, desde el centro se comunican con la familia, para que tomen conciencia del proceso que van a vivir ahora, y se comunica todo el protocolo y las medidas de bienestar para la persona y los familiares.

Siempre que se puede, proporcionamos un espacio de intimidad , y le acomodamos para que los familiares puedan estar a su lado todo el tiempo que quieran y pasar la noche cuando lo encuentren necesario, para así favorecer un buen acompañamiento. También les ofrecemos bebida y comidas según su necesidad.

La verdad es que también actuamos mucho por sentido común, proporcionando siempre todo el bienestar posible a esa persona ya la familia, haciéndoles saber que cualquier cosa que puedan necesitar pueden pedirlo al equipo, y estando a su lado en éstos momentos complicados. Esto casi siempre nos sale de forma natural, puesto que sabemos que es un tema muy sensible y actuamos siempre con el corazón.

Quería decir que aparte de vivir estos momentos de transición como trabajadora, también lo he hecho como familiar, ya que mi abuela estuvo en mi residencia, y en ese momento valoré aún más toda su tarea, cuidando la a ella, y acompañándonos en todo momento.

¿Cómo trabaja el acompañamiento final y el bienestar de la persona?

Se trabaja mucho a partir de sus deseos, gustos, preferencias, o sus últimas voluntades , que es un documento donde las personas expresan cómo quieren vivir en estos últimos momentos, respetando en todo momento lo que ellas quieren.

En caso de que nos encontremos con una persona con deterioro muy avanzado donde no dispongamos de esta guía, actuamos en base a toda la información que hemos podido recoger por parte de la familia, o del conocimiento del equipo por el tiempo que ha vivido en centro. Pensemos siempre en su bienestar general, velando para que no se sientan solas, y sobre todo que no experimenten ningún malestar físico ni emocional. En caso de que esto se produzca, busquemos la ayuda profesional necesaria para poder aliviarlo, por ejemplo en el equipo de enfermería, los médicos o los equipos de atención psicológica EAPS.

La idea es ofrecer seguridad, confort y acompañamiento. Nuestra filosofía es trabajar en equipo para dignificar estos últimos momentos.

Y después de la muerte, ¿cómo se trata el momento con la familia?

Cuando el o la residente muere, estamos con ellos para darles el pésame y el apoyo que necesitan, respetando en todo momento la intimidad. Actualmente, también ofrecemos a las familias durante todo el proceso la ayuda profesional del equipo especializado del EAPS, los Equipos de Atención Psicosocial , impulsados por la Fundación la Caixa.

Otra iniciativa que estamos trabajando es el Librito de pésame , donde todo el equipo de profesionales y los residentes pueden escribir unas palabras de despedida, que la familia puede guardar como recuerdo y ver lo que ha significado esa persona para todos nosotros. Se recibe de forma muy positiva, porque transmite la idea de saber que aquí, en la residencia, la persona muere en su casa, rodeada de las personas con las que ha convivido y la han cuidado en los últimos tiempos.

Se trata de procesos muy sensibles, ¿cómo te sientes tú en estas situaciones?

Se dice que con el tiempo te vuelves más insensible, pero yo, después de tantos años trabajando con la gente mayor y atendiendo al final de vida, diría que soy más sensible, supongo que por el vínculo que estableces con los residentes y la familia.

Además, el haber pasado una época tan dura la COVID-19 me impactó mucho, viendo cómo tanta gente mayor y vulnerable nos dejaba por culpa de la pandemia. En algunos momentos los familiares no podían venir al centro, ya mí me salía de dentro estar junto a las personas residentes, acompañándolas en sus últimos momentos para que no se sintieran solas en ningún momento.

¿Qué aprendizajes te llevas a trabajar con personas mayores, y especialmente de estos procesos?

Me llevo la satisfacción de saber que tanto yo como todo el equipo de auxiliares trabajamos día a día con el objetivo de cuidar y mantener la calidad de vida de las personas residentes. También creo que hay que destacar la sabiduría de las personas mayores. El valor de escucharlas para aprender de todo lo que han vivido, que es muy distinto a la vida de ahora.

Del proceso de fin de vida me llevo la importancia de poder despedirte de tus seres queridos antes de la muerte, y sobre todo de vivir la vida hasta el último momento, haciendo lo que más te gusta y disfrutando al máximo de las cosas.

¿Crees que visibilizar estos procesos puede ayudarnos como sociedad a naturalizar la muerte, y conectar más con las personas en las etapas finales?

Creo que la muerte es todavía un tabú, y que quizá normalizarla desde la infancia haría que se empiece a integrar de una manera más natural. Podríamos aprender mucho de otras culturas, viendo la naturalidad con la que tratan a la muerte, y que incluso se celebra o se despiden de una forma alegre.

Esto nos hace ver que la forma de entender y vivir la muerte es cultural. Lo que no cambia es la necesidad humana de los cuidados y el acompañamiento en el final de vida.

¿Te gustaría añadir algo más?

Me gustaría acabar agradeciendo el trabajo y el compromiso de todo mi equipo de auxiliares. En el día a día quizá no les digo lo suficiente, pero estoy muy orgullosa de todo su trabajo y de cómo actúan en estos momentos, con corazón, cuidadosamente y haciendo que todas las personas tengan el máximo confort y bienestar posible.

¡Gracias, Dana, por tu sensibilidad, profesionalidad, y disposición al acompañamiento!

Dana Rodríguez Navidad

Coordinadora de auxiliares

Residencia Font Florida

La Prevención de Delitos en el Grupo Mutuam: más allá de la normativa

David Martín Mutuam

Dentro del complejo mundo de la legalidad y la normativa que rige de las organizaciones, a menudo nos perdemos en términos normativos que pueden parecer enrevesados o farragosos, olvidando cuál es su propósito final: la responsabilidad social, el compromiso ético, la necesidad de dar confianza en nuestro entorno.

Por eso hoy entrevistamos a David Martín , Jefe de cumplimiento normativo del Grupo Mutuam, para entender mejor cuál es nuestro marco legal, y especialmente en qué consisten las políticas de prevención de delitos que tenemos implementadas, así como sus beneficios para el entidad, los trabajadores y todo el entorno de Mutuam. Empecemos!

Ante todo, ¿podrías explicarnos cuál es tu rol en el Grupo Mutuam?

Soy jefe de cumplimiento normativo. Esto significa que me encargo de mantener actualizadas todas las políticas y procedimientos del Grupo Mutuam para cumplir con la ley, tanto en el marco de las Políticas de Prevención de Delitos, como en el caso de la Protección de Datos.

Las Políticas de prevención de delitos son quizás menos conocidas. ¿Podrías explicarnos de forma sencilla qué son y qué objetivos tienen?

La reforma del Código Penal de 2010 ( Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio ) contempla, por primera vez, la responsabilidad penal de las personas jurídicas: las organizaciones, empresas, fundaciones… Es decir, que éstas pueden ser responsables penalmente por los delitos cometidos por sus administradores, directivos o trabajadores.

Algo más tarde, en 2015, una nueva reforma hace necesario que las organizaciones dispongan de un sistema de planificación para prevenir los riesgos penales. Grupo Mutuam lo concreta en la elaboración del Código de Conducta y de políticas de prevención de delitos , bases del Modelo de Prevención de Delitos del Grupo, que todo el personal debe conocer y cumplir.

El objetivo legal de estas políticas y procedimientos es doble: por un lado, pretenden ser un escudo de protección legal del Grupo Mutuam frente a posibles delitos que puedan cometer los órganos de gobierno, directivos y trabajadores. Por otro, en caso de infringir la ley, tener estas políticas constituirían un atenuante de la infracción.

Pero además, para nosotros, tener estas políticas es un ejercicio de responsabilidad , ya que estamos dando a conocer a todo el personal la importancia de seguir una conducta ética, en consonancia con nuestros valores y principios de la sociedad actual .

Hablar de delitos, así, por lo general, puede parecer algo muy alejado de nuestra realidad. Para hacernos una idea, ¿qué tipo de delitos están recogidos en las políticas de prevención y el código de conducta del Grupo Mutuam?

Los riesgos penales a los que estamos expuestos no los decidimos nosotros, sino que están recogidos en los distintos artículos del código penal, siendo los mismos para todas las organizaciones. Estos van desde los delitos contra las libertades de las personas -como el tráfico de seres humanos o de órganos-, hasta los delitos de blanqueo de capitales o contra la hacienda pública y seguridad social, pasando por el timo, el fraude o los daños informáticos.

No debemos descartar que una entidad pueda cometer ningún delito, esto sería un error, sino que debemos prever y ponernos en el peor de los escenarios. Lo que sí hacemos es identificar a aquellos que nos pueden afectar más, para definir qué podemos hacer para mitigar la posible comisión del delito.

¿Y cómo detecta cuáles son los delitos a los que el Grupo Mutuam está más expuesto?

Periódicamente, cada área de responsabilidad del Grupo Mutuam evalúa qué riesgos penales pueden afectarles, mediante un sistema de probabilidades de que puedan ser cometidos, y el impacto que tendrían. Todo esto da una ponderación de la gravedad del posible delito, motivando la elaboración de planes específicos de prevención y control.

En la última revisión de normativa hecha, por ejemplo, los que mayor puntuación han obtenido son los delitos contra la hacienda pública y la seguridad social, así como los de tráfico de influencias -los delitos más habituales en todas las entidades-. Entonces, el área responsable encargada, junto con el Comité de cumplimiento, se encarga de detallar cómo será el plan de prevención y de control.

En este sentido, en el Grupo siempre hemos estado proactivos, avanzándonos a la normativa con procedimientos que tienen en cuenta posibles situaciones de riesgo, como el control de pagos.

Y si hubiera alguna posibilidad de delito, ¿cómo se comunica?

Mutuam tiene implantado un Canal de Denuncias interno y externo en el que se pueden comunicar los posibles delitos. Esta comunicación puede ser anónima, y se puede presentar por varias vías: por e-mail ( canal.denuncies@mutuam.com ); a través de formularios online tanto en la web como en la intranet; e incluso en la oficina antifraude de Cataluña, para una mayor garantía de imparcialidad.

El pasado año sólo se recibió una denuncia, iniciando una investigación en los plazos fijados. Si finalmente se hubiera considerado oportuno, se habría denunciado en la fiscalía. En este sentido, cabe puntualizar también que, a fin de que una entidad pueda ser acusada de cometer un delito, ésta debe beneficiarse del mismo.

También eres responsable de protección de datos, ¿cuáles son tus funciones en este área?

La protección de datos es un tema especialmente importante para nosotros, puesto que somos una organización sanitaria y tratamos datos de carácter sensible. Mi función es dar a conocer a todos los trabajadores y trabajadoras cuál es la normativa, y cómo actuar en cada situación, a través de diferentes formaciones internas y documentación específica.

¡Muchas gracias por compartir con nosotros tu trabajo, David!

Como vemos, las políticas de prevención en el Grupo Mutuam no sólo protegen legalmente a la organización, sino que aportan una cultura ética y de responsabilidad a la entidad. Así, podemos generar confianza tanto interna como externamente, anticipándonos a situaciones de riesgo para proteger a nuestros usuarios, clientes y trabajadores , y demostrando nuestro compromiso con la sociedad.

David Martín , Jefe de cumplimiento normativo del Grupo Mutuam

Responsables higiénico-sanitarias, una pieza clave del engranaje de una residencia para personas mayores

Què fa una responsable higienicosanitària

La responsable higiénico-sanitaria es una figura clave dentro de cualquier centro residencial, con unas funciones de coordinación y supervisión de personal y protocolo primordiales para el buen funcionamiento de una residencia. Es una pieza decisiva dentro del engranaje que permite que un centro funcione y, aun así, su rol es profundamente desconocido.

Las responsables higiénico-sanitarias (RHS) que, a menudo, suelen ser enfermeras y enfermeros, son un pilar fundamental en la calidad de vida de cuyos residentes se desconoce su importancia. Hablamos con la Karen Córdoba, RHS de la R esidencia Molí-Via Favència , sobre las responsabilidades y desafíos de su cargo y su contribución en el cuidado de las personas mayores.

¿En qué consiste el trabajo de una responsable higiénico-sanitaria (RHS) y por qué es un rol clave?

Mi trabajo consiste, en términos generales en coordinar y supervisar al persona l y todos los procedimientos y protocolos sanitarios del centro. El objetivo es garantizar la calidad asistencial y la seguridad de nuestros residentes, así como la atención a sus familias o personas de apoyo.

Además, también llevo a cabo la coordinación del centro con otros servicios y niveles asistenciales, como centro de salud, hospital, ASPB y otras entidades u organismos sanitarios. En el día a día, en el caso del Molí-Via Favència, esto se traduce, por ejemplo, en coordinarse con el CAP de zona para pedir los recursos necesarios como la actualización de recetas electrónicas de los residentes, PAO, material de analíticas… realizar consultas con los profesionales de referencia (médica, enfermera… Es un trabajo que tiene muchas dimensiones y que es clave para que todos los elementos de un centro residencial funcionen cuándo y cómo corresponde.

¿Cuáles son los principales objetivos que una RHS persigue en su día a día?  

El objetivo es garantizar las condiciones higiénicas y sanitarias del centro, personal y personas residentes.

Esto se logra, por un lado, con un trabajo de supervisión constante de todo lo que sucede en el centro. Nos referimos a supervisar cosas, como la higiene y la vestimenta de los y las residentes. Que vayan con ropa de temporada, que reciban los servicios de peluquería que necesitan o lleven las uñas bien cortadas. También pide supervisar otros elementos esenciales de los residentes, como las comidas o los diferentes tratamientos médicos.

En cuanto al equipo, la RHS es la responsable de garantizar que el equipo de profesionales del centro cumple con las normativas en todos los sentidos, desde el protocolo más específico hasta detalles como el uniforme.

¿Cómo ha evolucionado el rol de la RHS en el modelo asistencial y cuáles son los aspectos más críticos que enfrentan en la actualidad?  

En el pasado, el rol específico de RHS no existía, siendo el personal de enfermería del centro quien asumía, aparte de las tareas asistenciales, otras tareas de gestión sanitaria del centro.

Con la aparición del rol de RHS se han podido separar las funciones de carácter más asistencial de las funciones de gestión y liderazgo, dotándose de importancia y valor esta figura.

Es una figura clave en el área residencial porque, aparte de lo comentado anteriormente, permite al resto de profesionales dedicarse en exclusiva a su trabajo. La tarea más burocrática o de coordinación ya no recae en el personal de enfermería, que tiene otras específicas a las que puede dedicarse plenamente.

¿Cuáles son los retos con los que te encuentras en tu día a día?

Aunque se trata de un trabajo vocacional, uno de los retos más complejos a los que nos enfrentamos, como sector, es la falta de personal sanitario cualificado. Esto ocurre, por un lado, porque el convenio que rige sobre los equipos de enfermería geriátrica es precario, y no garantiza las condiciones que un trabajo como éste requiere y por la falta de profesionales de enfermería en todas partes. Además, nos encontramos con un sector que sufre mucho estigma, lo que incrementa las dificultades a la hora de encontrar personal.

Otro de los retos del día a día tiene que ver con la excesiva burocracia que nos piden desde los distintos organismos sociales y sanitarios.

Por lo que respecta a la parte asistencial, una parte de mi trabajo consiste en tratar con las familias y esto, a menudo, genera momentos complejos. Cuando hay conflictos o situaciones delicadas, en ocasiones se cruzan líneas, como el respeto, y tú como profesional te sientes muy vulnerable. Por más tiempo que se lleve y por bagaje que se tenga, estas situaciones cuestan de digerir.

la Karen Córdoba, RHS de la Residencia Molino-Vía Favencia
Karen Córdoba, RHS de la Residencia Molino-Vía Favencia

¿Podrías compartir algún caso concreto en el que tu intervención como RHS haya sido determinante para un residente?  

Hace poco tuvimos el caso de una persona cuyo estado muy delicado pidió la eutanasia. La buena coordinación con atención primaria y el trabajo en equipo permitió llevar a cabo su voluntad, garantizando la dignidad y el respeto por el derecho y los últimos deseos de esa persona.

Es una situación dura y emocionalmente delicada, pero saber que ayudar a las personas precisamente en situaciones así de difíciles es lo que da sentido a nuestro trabajo. Porque al final, se trata de esto, de dar la mejor asistencia a las personas que lo necesitan.

¿Cuáles son las habilidades y conocimientos clave que deben adquirirse para desempeñar con eficacia el rol de RHS?  

Las responsables higiénico-sanitarias somos, por encima de todo, enfermeras. Por tanto, es necesario que tengamos las habilidades y las competencias sanitarias propias de este perfil. Aparte, es fundamental tener habilidades de liderazgo y de gestión de equipos, por toda la parte de coordinación y supervisión que requiere mi rol.

Tener mucha empatía y ser una persona resolutiva y proactiva son dos características clave para poder realizar este trabajo. Como RHS hay que entender las necesidades sociales, los derechos de las personas y primarlos.

¿Qué es lo que más valoras de tu trabajo y qué cambiarías si pudieras?  

Lo que más valoro de mi trabajo es, sin duda alguna, el trato directo y el vínculo que se crea con las personas atendidas. Su agradecimiento es lo que más me aporta.

Como decía, éste es un trabajo vocacional, y cuando empiezas a estudiar enfermería enseguida sabes si es por ti o no. Lamentablemente, a pesar de ser clave, el trabajo de una RHS es muy desconocido y no está reconocido ni social ni laboralmente. Además está poco valorada en comparación con otros niveles asistenciales.

Por eso urgente que se mejoren las condiciones del personal asistencial y social del área residencial, que recoge el convenio actual de residencias. El trabajo de cuidados es un pilar básico ahora y, en el futuro, con una población cada vez más envejecida, lo será aún más.

En resumen, el rol de una RHS es un elemento esencial en la asistencia residencial y, pese a su importancia, está profundamente infravalorado. En un mundo donde el envejecimiento de la población es una realidad creciente, es hora de hacer valer el papel esencial de la RHS. Su labor incansable y su capacidad para adaptarse a los desafíos cotidianos son piedras angulares para garantizar que las personas mayores reciban el cuidado digno y de calidad que merecen.

Karen Córdoba, RHS de la Residencia Molino-Vía Favencia

El Comité de Sostenibilidad hace un balance de 2023 y planifica en 2024

Comitè de Sostenibilitat Grup Mutuam

El pasado mes de marzo, el Comité de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa de Grupo Mutuam celebró una reunión para realizar el cierre de 2023 del Plan de Sostenibilidad y para planificar las acciones que se llevarán a cabo este 2024. Una mirada al 2023 Durante el encuentro, los miembros del comité revisaron el grado de consecución de cada eje para incidir en determinadas acciones y objetivos. El primero de los ejes, encargado de la gestión ética y del buen gobierno cerró el año con un 82% de logro, el eje que vela por nuestro equipo humano lo hizo con un 68%, lo que lo hace por los clientes y usuarios con un 87 por ciento, el eje encargado del impacto en la sociedad con un 70 por ciento y el del medio ambiente con un 88 por ciento. Durante el repaso de logro del 2023 se hizo hincapié en algunas acciones destacadas del año incluidas dentro del plan y otras que no estaban, pero que el Comité quiso impulsar. Entre otros la puesta en marcha del voluntariado corporativo , la campaña de hábitos saludables para subir escaleras , vídeos de uso interno sobre buenas prácticas asistenciales, la contratación de energía proveniente de fuentes renovable y la instalación de placas fotovoltaicas en los centros del grupo. ¿Qué podemos esperar de 2024? En la última parte de la reunión, se comentaron acciones previstas para 2024 y se debatió sobre algunas acciones posibles centradas en la protección del medio ambiente y el cuidado del equipo humano . En concreto se mencionaron campañas de concienciación del consumo de energías, reciclaje, reducción de plásticos y otros que fomentaran la interacción y el teambuilding entre recursos. Desde Grup Mutuam estamos orgullosos de los avances realizados en materia de sostenibilidad y responsabilidad social corporativa. El proyecto lleva tres años de recorrido, pero el compromiso ya está arraigando en la entidad y el propósito de crear un futuro más sostenible e inclusivo para todos es cada vez más fuerte.

Convocatoria abierta: Premio de Investigación de Atención a la Dependencia 2024

Premi Recerca Atenció Dependència 2024

El compromiso con la promoción de la investigación, impulsa a la Fundación Mutuam Conviure , a convocar un año más el Premio de Investigación de Atención a la Dependencia, este año su 6ª edición. El premio está dotado con 6.000€ para contribuir a la mejora en el ámbito de los servicios de atención a la gente mayor y la atención a la dependencia.

Pueden participar todos los profesionales, de forma individual o colectiva, que desarrollen su actividad en cualquier centro o servicio establecido en Cataluña y que presenten un proyecto dentro del ámbito de la dependencia.

La fecha límite de presentación de los proyectos es el lunes 3 de junio de 2024 . El jurado estará formado por seis personas propuestas por la Fundación Mutuam Conviure y el veredicto se dará a conocer en el marco de la 7ª Jornada de Atención a la Dependencia que organiza la entidad y que se celebrará el 19 de junio.

La alimentación en las residencias geriátricas: una prioridad para garantizar el bienestar de los usuarios

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Hemos tenido la oportunidad de hablar con Nuria Mallen, dietista y nutricionista del Centro Asistencial Mutuam La Creueta . También tiene formación en coaching , psicología, tecnología de los alimentos, entre otros. Como dietista y nutricionista, gestiona el servicio de restauración colectiva de este centro asistencial. Esto implica la revisión y elaboración de los menús, de las fichas de emplatado para toda la planta sociosanitaria, asegurarse de que todos los procesos se realizan correctamente, de gestionar las alergias, recuentos, cambios que van surgiendo, etc. . Aparte de todo lo clínico y relacionado con elaborar toda la alimentación de las residencias geriátricas, también realiza talleres y formaciones, entre otros. Al final, tal y como ella misma dice, ''hagamos un poco de todo''.

Con una trayectoria tan rica y diversa, seguramente te has enfrentado a varios retos a lo largo del camino. ¿Cuáles son los principales retos que te encuentras en tu labor diaria?

Uno de los retos más significativos es la carencia de recursos humanos especializados en dietética y nutrición en las residencias para personas mayores. El abordaje de las necesidades específicas de los usuarios, como la disfagia o las alergias alimentarias, requiere una atención personalizada y coordinada con el resto de equipos.

También quiero destacar que ha habido un cambio significativo en el perfil de los usuarios. puesto que la esperanza de vida ha aumentado y esto implica que la persona llega a la residencia geriátrica a una edad más avanzada y con unas necesidades más específicas. Todo esto supone un desafío constante para adaptarnos y proporcionar la mejora, atención y calidad en la alimentación en estos centros.

Se ha mencionado la importancia de la coordinación con otros equipos, como el de enfermería y los auxiliares. ¿Podrías explicarnos cómo integras tu labor con estos otros profesionales?

La coordinación es clave para un abordaje integral de bienestar de los residentes. Trabajamos estrechamente con el equipo de enfermería y los auxiliares para garantizar una atención completa y personalizada. Esto implica desde la elaboración de menús adaptados hasta la supervisión de la ingesta y la detección de posibles problemáticas nutricionales. Es un esfuerzo colectivo que prioriza siempre el bienestar de los residentes.

Hablamos un poco sobre la elaboración de los menús. ¿Cómo logras equilibrar las necesidades nutricionales con las preferencias de los usuarios?

La elaboración de los menús es un proceso complejo que requiere una combinación entre necesidades nutricionales y sensibilidad hacia las preferencias de los usuarios. Nos reunimos regularmente con ellos para recibir su feedback y adaptarle nuestros menús en consecuencia. El objetivo es proporcionar una alimentación equilibrada que satisfaga tanto las necesidades nutricionales como las preferencias personales, en la medida de lo posible. A la hora de elaborar un menú también debe tenerse en cuenta que ciertos alimentos pueden ser perjudiciales, como el conejo que, aunque nutricionalmente es muy beneficioso, no lo podemos servir por la cantidad de huesos pequeños que contiene.

El objetivo es proporcionar una alimentación equilibrada que satisfaga tanto las necesidades nutricionales como las preferencias personales, en la medida de lo posible.

También hay que tener en cuenta que la cantidad de cocineros de los que disponemos es relativamente limitada por un tema de presupuesto, por tanto, la idea es hacer un menú basal ya partir de ahí realizar las derivaciones que podamos.

Intentamos encontrar el equilibrio, y aunque limitamos el consumo de ciertos alimentos como los dulces, no restringimos ninguno. Una vez al mes, por ejemplo, damos churros con chocolate y una vez a la semana canalones, que gustan muchísimo.

Nos esforzamos por llegar al punto medio entre fomentar que no haya desnutrición y llegar a unos parámetros saludables, y entre que la persona se coma lo que le damos. Si sólo elaboráramos menús ultrasaludables, muy posiblemente, los residentes no se lo comerían o aprovecharían para comer cosas menos saludables fuera del centro.

Uno de los temas que has destacado es la importancia de evitar el desperdicio alimentario. ¿Cómo abordas esta cuestión dentro de tu labor?

La reducción del desperdicio alimentario es una prioridad para nosotros. Trabajamos en estrecha colaboración con el equipo de cocina para optimizar los recursos y evitar el desperdicio. Esto incluye desde la adecuada planificación de los menús hasta la gestión eficiente de los alimentos.

¿Cómo afronta cuestiones como la disfagia y otras necesidades específicas de los residentes en el ámbito de la nutrición?

El abordaje de la disfagia y otras necesidades específicas requiere una atención meticulosa e individualizada. Trabajamos estrechamente con los logopedas del centro para adaptar la textura y consistencia de los alimentos según las necesidades de cada residente. Esta colaboración multidisciplinar es fundamental para garantizar una alimentación segura y adecuada a todos los usuarios de la residencia. De forma más específica, en mi día a día me dedico a la revisión de las dietas de cada usuario, adaptaciones del menú según las patologías, valoración nutricional de los platos y del menú completo, adaptación de texturas (espesa, pastosa, fácil masticación) revisión del volumen de ingesta para, no sólo garantizar una correcta alimentación, sino también para disminuir una posible causa de desnutrición y comprobar qué platos gustan más y qué otros debemos cambiar en la oferta gastronómica.

El abordaje de la disfagia y otras necesidades específicas requiere una atención meticulosa e individualizada. Trabajamos estrechamente con los logopedas del centro para adaptar la textura y consistencia de los alimentos según las necesidades de cada residente.

La disfagia es una patología que, por ahora, no cuida y la única solución es texturizar los alimentos que damos. Desde hace tiempo decidimos que al mediodía no hacemos un triturado único sino que lo que hacemos es triturar el primer plato, la proteína y el acompañamiento por separado. Por otra parte, en la cena sí que hacemos un triturado único porque hemos detectado que haciéndolo de esta manera teníamos una mayor tasa de éxito.

En casos de disfagia la alimentación es diferente o adaptada, ya que existen productos como la patata o el jamón dulce que a la hora de mascar se mantienen bastante estables ya la hora de deglutir no provocan problemas, en cambio, otros alimentos como por ejemplo, las galletas, deben vigilarse. Existen alimentos de riesgo, alimentos a vigilar y alimentos que se pueden comer perfectamente con su textura original.

¿Cuál es tu principal objetivo como profesional en este entorno?

Mi objetivo principal es mejorar la calidad de vida de los residentes a través de la alimentación. Cada día trabajo con la convicción de que una alimentación adecuada puede tener un impacto positivo en la salud y el bienestar de los residentes. Es un honor poder dedicarme a esta tarea e intentar poner mi granito de arena para que la gente mayor reciba la atención que merece. Me gusta trabajar en la alimentación de las residencias de personas mayores porque pienso que existe una gran necesidad y que es un colectivo que está algo olvidado.

Cada día trabajo con la convicción de que una alimentación adecuada puede tener un impacto positivo en la salud y el bienestar de los residentes.

Es muy importante mantener este sector de la población bien cuidado y atendido porque, aparte de que se merecen la mejor atención, si hablamos en términos puramente económicos, la desnutrición y la disfagia ocasionan gran gasto en el ámbito sanitario, por tanto, alimentación es clave. Lo tenemos perfectamente analizado y medido desde el Colegio de Dietistas y Nutricionistas del que soy una de las portavoces.

En resumen, la misión de mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la alimentación es una compleja y multidisciplinar tarea que requiere un compromiso profundo y una coordinación diligente. A través de la dedicación de profesionales como Núria Mallen, se abordan retos como la carencia de recursos humanos especializados, la adaptación a los cambios en los perfiles de los residentes y la integración de las necesidades nutricionales con las preferencias personales. La coordinación con otros equipos y una planificación meticulosa son clave para conseguir una atención completa y personalizada. A pesar de los obstáculos, el compromiso con la mejora de la calidad de vida de los residentes es firme, reconociendo la crucial importancia de la alimentación en la salud y el bienestar de los individuos, especialmente en colectivos como las personas mayores. A través de esa dedicación, se promueve no sólo la salud individual, sino también la sostenibilidad del sistema sanitario en general.

Trabajadores sociales, una herramienta para el empoderamiento de las personas institucionalizadas

Treballadora social Grup Mutuam

Los trabajadores y trabajadoras sociales son profesionales presentes en diferentes ámbitos de atención a los individuos y grupos. Esto hace que la mayoría de la población haya estado en contacto con esta figura en algún momento de su vida, aunque no siempre se conozca el alcance y diversidad de sus funciones. En general, podemos definirlo como un profesional que intenta promover el bienestar de las personas mediante su empoderamiento y la defensa de sus derechos y su dignidad . Sus habilidades están encaminadas, pues, a sacar el potencial más humano de las personas, con el objetivo de que sean ellas mismas las que puedan hacer frente a los problemas sociales que se les presentan, y poniendo a su alcance su conocimiento obtener recursos que les ayuden a integrarse en la sociedad . Con las personas mayores y las personas con enfermedades mentales , con los que actúa el Grupo Mutuam, los trabajadores y trabajadoras sociales también juegan un rol importante, visibilizándolos y normalizándolos ante la sociedad, ya la vez, mostrándolo como un col colectivo con los mismos derechos y oportunidades que el resto, mejorando su calidad de vida. En los centros geriátricos o de salud mental, desarrollan una gran diversidad de tareas . Por un lado, las burocráticas incluyen desde evaluar cuál es la situación de la persona y cuáles son los recursos sociales y sanitarios que pueden ser óptimos para ella hasta la gestión del proceso para acceder a ellos en caso de que el usuario o la familia esté de acuerdo. Todo esto implica la coordinación con otras entidades y profesionales de diferentes campos, como Servicios Sociales, entidades lúdicas, laborales, comunitarias, etc. Por otra parte, existen las funciones de atención directa y trabajo con el usuario o su entorno , que requieren de una orientación y educación/capacitación específica para poder ayudar a minimizar los problemas sociales, económicos o familiares que pueda sufrir la persona o familia. Además, una parte de la actividad laboral de estos profesionales puede ser el diseño de proyectos de mejora para los usuarios , dentro y fuera del centro del centro, liderando espacios para promocionar el bienestar de los usuarios. Todo ello, en el caso de la trabajadora social de la Residencia Mutuam Manresa y el Hogar-residencia La Sardana , esto se materializa en un amplio abanico de tareas . En la fase de pre-ingreso, atiende a las personas que venden o llaman por teléfono para pedir información, se escucha y orienta, y recoge información por si la persona finalmente accede a ella. También coordina las valoraciones previas de las personas que ya han decidido venir y solicita informes de derivación a profesionales vinculados. A partir de ahí, informa a todo el equipo de profesionales del centro y supervisa con la Administración, que se concrete óptimamente el ingreso. Después, acompaña a la persona y la familia en el ingreso, hace seguimiento del período de adaptación, facilitando entrevistas y pidiendo información al resto de compañeros, y programa y asiste a los encuentros para la elaboración de los Programas Individuales de Atención . A lo largo de la estancia de la persona en el centro, analiza y valora si necesita algún tipo de recurso o ayuda externa y la gestiona y realiza entrevistas de seguimiento. La tarea que llevan a cabo los trabajadores sociales en este tipo de centros requiere grandes dosis de coordinación con otros profesionales , tanto internos -como el terapeuta ocupacional, auxiliares o el doctor- como externos. Entre estos últimos, pueden existir trabajadores sociales de otros recursos del ámbito social o sanitario, profesionales como médicos, enfermeros, psicólogos, etc. otras entidades vinculadas tanto a la gente mayor como a la salud mental, maestros de escuelas con las que se colabore, representantes de asociaciones vecinales o técnicos de programas comunitarios. Por último, cabe señalar que en general las personas institucionalizadas responden bien a nuestra labor y que la figura del trabajador social es ya conocida por la mayoría de la población. En Grup Mutuam, pues, su rol es fundamental para garantizar el bienestar, los derechos y la dignidad de todas y todos los que atendemos. ¡Gracias por promover y ayudar a crear una sociedad más justa e igualitaria! Alba Ruiz Trabajadora social Residencia Mutuam Manresa

Formaciones de Autoprotección y Emergencias en los centros de Grup Mutuam

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Anualmente, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Grupo Mutuam realiza diferentes formaciones en todos sus centros en cumplimiento de la normativa de los Planes de Autoprotección y Planes de Emergencia. El objetivo de éstas es capacitar a todo el personal en la gestión de emergencias que pueden ocurrir en los diferentes establecimientos.

A partir de un proceso minucioso, se elaboran planes detallados para cada centro, teniendo en cuenta sus características y condiciones. En primer lugar, se realiza una evaluación previa, donde se detectan los diferentes riesgos en las instalaciones con potencial para generar una emergencia; como puede ser un incendio, un escape de gas, un aviso de bomba, etc. Con esta información, se elabora un protocolo de actuación para dar respuesta a diferentes situaciones previstas, estableciendo un organigrama de emergencias que actuará según las condiciones de los elementos contra incendios de cada edificio, los recursos humanos disponibles y la tipología de residentes y pacientes . Este documento es el que se conoce como Plan de Autoprotección.

Seguidamente, para que todo el mundo integre los conocimientos básicos de actuación en caso de emergencia, se realizan formaciones periódicas junto con el Equipo de Primera Intervención . Éste está conformado por profesionales formados y capacidades de Grup Mutuam que se encargan de intervenir en caso de emergencia. Las sesiones tienen una duración de tres horas: primero se hace la teoría donde se enseña el comportamiento y las formas de luchar en situación de incendio y después se pone en práctica. En esta segunda parte, los y las profesionales se entrenan en un supuesto caso de rescate al usuario en una habitación incendiada y aprenden a utilizar correctamente los extintores.

A menudo, muchas veces se aprovechan las formaciones para realizar simulacros preceptivos, donde se simula una situación de emergencia en los centros y se pone a prueba la eficacia de la formación, los sistemas de comunicación interna, de los sistemas activos y pasivos de extinción de incendios, y en su caso, la evacuación de personal y residentes hacia un sector seguro.

En definitiva, el compromiso del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Grupo no sólo refuerza la seguridad de los centros, sino que también promueve una cultura de prevención y preparación esencial para afrontar situaciones críticas con confianza y eficacia.